Archivos en la Categoría: Biodiversidad

Designan hábitat crítico para la Reinita de Bosque Enano

El Servicio de Pesca y Vida Silvestre federal (U.S. Fish and Wildlife Service), designó el hábitat crítico de la Reinita de Bosque Enano (Setophaga angelae) bajo la Ley federal de especies en peligro de extinción de 1973. Esta hermosa ave es única de los bosques húmedos de montaña alta en Puerto Rico.

Elfin Woods Warbler (Setophaga angelae)
Reinita de Bosque Enano (Setophaga angelae). Foto: Alberto López, 2016 ©

Según la agencia federal, se están designando aproximadamente 27,488 acres como hábitat crítico en o alrededor de los Bosques del Yunque y Maricao, donde la especie vive en la actualidad. También porciones del Bosque estatal de Carite por ser óptimos para su reintroducción, aunque en estos momentos no se encuentra en esa localidad. El hábitat crítico propuesto consiste en terreno federal (42%), terreno estatal (43%) y terreno privado (15%).

La designación significa que el área cubierta tiene protecciones adicionales cuando el gobierno federal vaya a realizar, autorizar o financiar actividades allí. La más importante es que se requiere un proceso de consulta para determinar que las actividades propuestas no resulten en destrucción o modificación adversa del hábitat de la reinita.

Elfin-woods Warbler, adult
Foto: Mike Morel, 2009 (Creative Commons)

A pesar de ser una noticia positiva y un paso importante para la conservación de esta especie, el alcance de estas protecciones es limitado porque son pocas las circunstancias en las cuales una actividad requiere aprobación del gobierno federal, que es a quien le aplica esta limitación. La poda de árboles, la construcción de caminos y el desarrollo de vivienda o proyectos agrícolas, entre otras, son actividades que – con la excepción de aquellas que afectan cuerpos de agua – de ordinario no requieren intervención alguna del gobierno federal.

Elfins-wood Warbler-Reinita del Bosque Enano-Setophaga angelae
Foto: Rafy Rodríguez, 2016 ©

Es un buen momento para recordar que el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, la agencia local que tiene como propósito conservar los recursos naturales en Puerto Rico, no ha tomado ninguna acción afirmativa para proteger esta ni ninguna otra especie en la isla desde hace más de 10 años.

Para más información accede la página del FWS aquí.

Para acceder la reglamentación en el Federal Register, presiona aquí.

DRNA deniega franquicia a Energy Answers para incinerador de Arecibo

Les comparto una nota que  fue publicada esta semana en el diario Metro. Estas son excelentes noticias para todas las personas que atesoramos el Caño Tiburones por su extraordinario valor ecológico, recreativo y estético y su gran potencial de desarrollo económico en armonía con la protección sus recursos naturales.

Gallareta Púrpura

La Gallareta Púrpura (Porphyrio martinica) es una de las cientos de especies de aves que residen en el Caño Tiburones. Foto por Alberto López  ©

El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) denegó una solicitud de franquicia de agua solicitada por Energy Answers Arecibo LLC (EA) para suplirse del caño Tiburones en su proyecto de un incinerador para la zona.

La evaluación efectuada para tomar esta decisión se basó en un análisis de las prácticas de operación del sistema de bombas de la estación conocida como El Vigía, que bombea agua desde el caño Tiburones hacia un canal de salida al mar y de donde se alimentaría la extracción de agua propuesta por EA.

El proceso de bombeo y extracción de agua del caño Tiburones se establece para dos propósitos principales, señaló la agencia: primero, asegurar la vida y la propiedad de las comunidades y los terrenos agrícolas adyacentes al caño Tiburones reduciendo los niveles de inundabilidad y, segundo, asegurar la integridad ecológica de los sistemas de humedales de la Reserva Natural Caño Tiburones.

Energy Answer presentó una propuesta para el uso de agua salobre con un promedio de 2.1 millones de galones diarios para uso en la torre de enfriamiento y producción de vapor en las calderas de este proyecto industrial.

La solicitud de franquicia de agua que presentó la empresa consideraba utilizar lo que identificaba como un excedente de agua de la descarga de la estación El Vigía.

“Al revisar el funcionamiento de la estación de bomba en un cuadro de un año natural se documentó que no se puede comprometer el caudal de agua solicitado para este lugar, inclusive la estación de bomba ha permanecido sin operar por semanas sin extraer agua”, señaló el DRNA en una comunicación escrita.

La agencia agrega que, por consiguiente, “considerar una extracción diaria de 2.1 millones de galones podría menoscabar las condiciones naturales necesarias para las funciones y producción de los servicios ambientales de la Reserva Natural Caño Tiburones”.

El análisis documentó que existen periodos en el año en el que no se cuenta con el excedente considerado en la solicitud y establecer una extracción de agua en estos periodos afectaría las condiciones de la Reserva Natural.

En la actualidad existe una impugnación de esta denegatoria por EA, que será atendida por el proceso administrativo de la agencia.

Por otro lado, la compañía Energy Answers calificó el como “cuestionable” el cambio del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) para utilizar agua del Caño Tiburones en Arecibo.

“En este momento en que Puerto Rico hace grandes esfuerzos para alentar la inversión, incentivar la economía y crear empleos, la determinación del DRNA nos toma por sorpresa porque tenemos un acuerdo firmado por la agencia para esta franquicia. La decisión de anular un acuerdo válido socava las gestiones hechas por el Ejecutivo para mover al País hacia adelante” expresó Mark J. Green, Vice-Presidente de Energy Answers en declaraciones escritas.

Según expuso Green, la determinación de la agencia es cuestionable debido a las múltiples irregularidades que incluyen las siguientes: 1) la compañía nunca fue notificada de la existencia de un proceso de revisión ni participó  en el mismo, 2) el DRNA sostiene que los datos que sometió la compañía difieren de sus datos pero, no ofreció la oportunidad a la empresa de revisar y aclarar estos y 3) todo lo anterior ocurrió mientras la compañía estaba realizando esfuerzos con la agencia por un periodo de siete meses para coordinar una visita de campo y discutir todos los detalles y aspectos de cómo el programa funcionaría y protegería al Caño.

De otra parte, el biólogo y asesor ambiental de Energy Answers, Javier Vélez Arocho, agregó que “la conclusión de la agencia no discute el hecho de que todos los días millones de galones de agua salen de esa reserva con o sin el funcionamiento del sistema de bombas. El agua que utilizará Energy Answers es parte de esa agua en exceso”.

El lunes varias organizaciones que se oponen a la construcción de la incineradora en Arecibo exhortaron a Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) que mantenga el rechazo a la solicitud hecha por la empresa Energy Answers para extraer agua del Caño Tiburones.

“Inclusive la estación de bomba ha permanecido sin operar por semanas sin extraer agua.  Por consiguiente, considerar una extracción diaria de 2.1 millones de galones podría menoscabar las condiciones naturales necesarias para las funciones y producción de los servicios ambientales de la Reserva Natural Caño Tiburones.  El análisis documentó que existen periodos en el año en el que no se cuenta con el excedente considerado en la solicitud y establecer una extracción de agua en estos periodos afectaría las condiciones de la Reserva Natural”, mencionó Guerrero en comunicado de prensa.

De pitirres, coquíes y la onomatopeya caribeña

Por Héctor

¿De dónde sale el nombre del Pitirre?

Pitirre

Pitirre. Foto por Alberto López ©.

El Pitirre (Tyrannus dominicensis) es un ave nativa de Puerto Rico que tiene un nombre onomatopéyico. Esto quiere decir que el nombre que le hemos dado (en Puerto Rico y Cuba, donde también está, además del Caribe Insular y partes de Norte y Suramérica) hace alusión al sonido que produce. Se llama así porque así es que canta. El Pitirre hace “PI-TI-RRE” (escúchalo aquí).  De ahí sale su nombre.

El nombre coquí también es onomatopéyico. Es indudable que el coquí que mejor conocemos, el Coquí Común (Eleutherodactylus coqui), hace “CO-QUÍ” cuando canta (escúchalo aquí). Sin embargo, hay que tener en mente que en Puerto Rico existen 17 especies de coquíes y que, de éstas, sólo 2 hacen “CO-QUÍ”. Así que esas dos especies son las únicas que tienen nombres onomatopéyicos como tal (la otra es el Coquí de la MontañaE. portoricensis). Las demás 15 especies de coquíes hacen sonidos distintos, que van desde silbidos hasta series de diferentes notas en patrones variados.

Coquí Común. Foto por Alberto López.

Coquí Común. Foto por Alberto López ©.

Como es de esperarse, para tener un nombre onomatopéyico, el animal tiene que producir algún sonido. Todos los coquíes podrían tener nombres de este tipo, porque los machos de todas las especies cantan en las noches. Lo mismo ocurre con las aves, ya que también vocalizan. Los lagartijos y otros animales que no “cantan” no pueden tener nombres onomatopéyicos, pues no hay sonido que imitar con palabras.

Otro coquí que también tiene un nombre onomatopéyico es el Coquí Churí (Eleutherodactylus antillensis). Esta especie, que es común en toda la isla, incluyendo urbanizaciones, jardines y áreas urbanas, hace un sonido similar a “CHU-RÍ”, como su nombre (escúchalo aquí). También produce una serie de notas similar a un “QUÍ-QUÍ-QUÍ-QUÍ”.

Coquí Churí

Coquí Churí. Foto por Alberto López ©.

El Querequequé es otra especie que tiene un nombre que hace alusión a su canto. Si durante las tardes nos sentamos a escuchar el cielo en Puerto Rico seguramente escucharemos su inconfundible “QUE-RE-QUE-QUÉ” (escúchalo aquí). Eso sí, sólo vamos a poder escucharlo en el verano, pues es en esta época que nos visita para reproducirse.  El resto del año vive en América del Sur.

Querequequé empoyando sus huevos. Foto por Javier Hernández (©), obtenida de Avespr.org.

Otras dos especies de aves con nombres onomatopéyicos, ambas endémicas, son el Bienteveo (Vireo latimeri) y el Juí (Myiarchus antillarum). Así, una de las variaciones del canto del Bienteveo es “BIEN-TE-VEO” (escúchalo aquí), mientras que el canto principal del Juí es, precisamente, un “JUIIIÍ” alargado (escúchalo aquí).

El fenómeno de la onomatopeya en el nombramiento de nuestra flora sin duda refleja la gran creatividad de nuestra gente. También demuestra su capacidad de observar y escuchar el mundo que nos rodea, un recuerdo más de que hay mucho que ver y oír a nuestro alrededor.

¿Conoces alguna otra especie con un nombre onomatopéyico? ¡Compártela con nosotros!

Los zumbadores de Puerto Rico

Por Héctor

Zumbador Pechiazul. Foto: Alberto López ©


Los zumbadores, también llamados colibríes o picaflores, son aves americanas –es decir, únicas de las Américas– que se caracterizan por su plumaje iridiscente, pico largo y puntiagudo, aleteo activo y su especial relación con las flores. Estos pertenecen a la familia Trochilidae, que está extensamente representada en el trópico.

Puerto Rico tiene cinco especies residentes de colibríes, más que ninguna otra isla del Caribe. De éstas, dos son endémicas: el Zumbador Verde (Anthracothorax viridis) y el Zumbadorcito de Puerto Rico (Chlorostilbon maugaeus). Las otras tres son el Zumbador Dorado (Anthracothorax dominicus), el Zumbador Pechiazul (Eulampis holosericeus) y el Zumbador Crestado (Orthorhyncus cristatus).

Otros zumbadores que visitan la isla accidentalmente son el Zumbador de Garganta Roja (Archilochus colubris), el Zumbadorcito Menor (Mellisuga minima) y el Zumbador de Garganta Púrpura (Eulampis jugularis).

Zumbador Verde

Zumbador Verde

Zumbador Verde. Foto: Alberto López ©

Este colibrí es un ave pequeña de pico largo y curvo. Es completamente verde iridiscente.

Al igual que otras especies de zumbadores, no se alimenta solamente del néctar de las flores, sino que también come insectos, arañas y otros invertebrados pequeños. Esta ave es endémica de Puerto Rico, donde habita  principalmente en la región montañosa. Sin embargo, también puede encontrarse en la costa y tierras bajas, aunque con menos frecuencia.

Zumbadorcito

Zumbadorcito de Puerto Rico. Foto: Alberto López ©

También llamado Esmeralda de Puerto Rico, el Zumbadorcito es nuestro zumbador endémico más pequeño. Este es color verde iridiscente, tiene el pico corto y recto y  la cola ahorquillada.

El Zumbadorcito se alimenta de néctar,  insectos y arañas. Es común en el centro montañoso de la isla y en los bosques secos del suroeste, pero ha sido documentado en toda la isla con excepción del área noreste. 

Zumbador  Dorado

Zumbador Dorado hembra alimentando a su cría. Foto: Alberto López

Este zumbador es un ave pequeña con la espalda y parte de atrás de la cabeza color verde, el pico largo y curvo y la cola violeta oscuro. Como indica su nombre, cuando la luz le da directamente sus plumas irradian destellos dorados.

El macho y la hembra del Zumbador Dorado muestran patrones de coloración diferentes (esto es un ejemplo de dimorfismo sexual en el plumaje). Los machos tienen la garganta verde y el pecho negro brillante, mientras que las hembras tienen la garganta, el pecho y vientre completamente blancos. 

Este colibrí se alimenta principalmente de néctar, insectos y arañas, y habita nuestras costas y tierras bajas. Además de Puerto Rico, se encuentra también en La Española y las Islas Vírgenes. 

Zumbador Pechiazul

Zumbador Pechiazul

Zumbador Pechiazul. Foto: Alberto López ©

Este picaflor se caracteriza por tener la garganta y el pecho verdes, de donde viene el nombre en inglés de Green-Throated Carib. Tiene además el vientre negro y una banda azul iridiscente en el pecho que no siempre se ve. 

Al igual que las demás especies de colibríes de la isla, el Zumbador Pechiazul se alimenta de néctar e invertebrados pequeños. Esta especie habita en los llanos costeros, principalmente al este de Bayamón y Salinas. También se encuentra en Vieques, Culebra, las Antillas Menores e Islas Vírgenes.

Zumbador Crestado

Zumbador Crestado

Zumbador Crestado (macho). Foto: Carlos A. Rodríguez ©

Este es un ave pequeña con las partes dorsales verdes y el pico recto y corto. El macho tiene las partes frontales oscuras, mientras que la hembra tiene la garganta, el pecho y vientre color blanco. Sólo los machos tienen la cresta a la que alude su nombre. 

La dieta de este colibrí consiste de néctar, arañas e insectos pequeños. Éste habita la costa, y es común desde Fajardo hasta Ceiba. También se encuentra en Vieques, Culebra y las Islas Vírgenes.

Todos los zumbadores residentes de Puerto Rico hacen nidos pequeños con forma de copa, que construyen utilizando fibra vegetal y otros materiales como líquenes, hojas y corteza. En ellos, las hembras ponen e incuban dos huevos.

Zumbador  Dorado hembra anidando. Foto: Alberto López

Zumbador Dorado hembra anidando. Foto: Alberto López

¿Cómo identificarlos?

A continuación, algunas guías para aprender a distinguir e identificar los colibríes de Puerto Rico:

  • ¿Dónde lo viste? Como hemos discutido ya, casi todos los colibríes tienen distribuciones geográficas muy específicas. Generalmente, en el centro de la isla sólo vamos a encontrar dos especies: el Zumbadorcito y el Zumbador Verde, aunque estos también están presentes en otras partes. En la costa y tierras bajas alrededor de la isla el más común es el Zumbador Dorado. El Zumbador Crestado y el Zumbador Pechiazul sólo ocurren hacia el este, Vieques y Culebra.

  • ¿Cuán grande era? Aunque pequeños cuando los comparamos con otras aves, los zumbadores varían en tamaño entre sí. En general, hay tres especies “grandes” (zumbadores Dorado, Verde y Pechiazul) y dos “pequeñas” (Esmeralda y Crestado).

  • ¿Cómo era el pico? La forma y longitud del pico también puede ser útil para identificarlos. Los zumbadores grandes (Dorado, Verde y Pechiazul) tienen picos largos y curvos, mientras que los pequeños (Esmeralda y Crestado) tienen el pico corto y recto.

  • ¿De qué color era? Aunque todos son verdes por la espalda, los tres zumbadores grandes tiene coloración distinta en la parte del frente. El pecho y la garganta del Zumbador Pechiazul son verdes, mientras que en el Zumbador Dorado son de color negro en machos o blanco en hembras. Por otro lado, el Zumbador Verde es completamente verde.

  • Recuerda que las condiciones de luz afectan grandemente el color que reflejan estos pajaritos.

  • ¿Algo más? Sí. La distribución de los zumbadores pequeños no solapa. Es decir, no comparten en una misma zona. La Esmeralda domina en toda la isla menos en el noreste, Culebra y Vieques, donde abunda el Zumbador Crestado.

  • Por último, en el centro de la isla sólo vamos a encontrar una especie grande y otra pequeña. Ya vimos que éstas son el Zumbador Verde (grande) y la Esmeralda (pequeña). Lo mismo ocurre en el noreste, Culebra y Vieques, donde las dos especies que vamos a ver son el Zumbador Pechiazul (grande) y el Zumbador Crestado (pequeña).

  • La ñapa: Si ves un zumbador grande con las partes ventrales blancas, es la hembra del zumbador dorado.

Su coloración brillante, sagaz vuelo y afinidad a las flores hace de los zumbadores aves espectaculares. Sin embargo, aún cuando están presentes en nuestros jardines, parques y bosques, incluso en la ciudad, a veces pasan desapercibidas. Tal vez sea por su tamaño, o quizás por nuestro ajetreo de todos los días.

Te invito a sacar un minuto, pararte frente a una flor y disfrutar de este espectáculo de la naturaleza. Sólo hay que alzar la vista.

Zumbador Crestado

¿Quién soy? Foto: Alberto López ©

El Pájaro de Agua

Pájaro Bobo Mayor. Foto por: Alberto López (Derechos reservados).

Por Héctor

El Pájaro Bobo Mayor (Coccyzus vieilloti) es un ave endémica de Puerto Rico que habita en mogotes, plantaciones de café, matorrales y áreas de bosque espeso. Aunque se encuentra alrededor de toda la isla, es más común en el Carso Norteño y en los bosques secos del suroeste.

En su libro Las aves de Puerto Rico, el Dr. Virgilio Biaggi describe esta especie como “de color achocolatado grisáceo por encima, grisáceo en el pecho, y café en el abdomen…”. El rabo de esta ave es particularmente vistoso por ser largo y tener bandas blancas y negras alternadas en la parte del frente. Otra característica que la distingue es el anillo rojo que tiene alrededor del ojo.

Esta ave es de hábitos inconspicuos, por lo que es escuchada más que vista. Su canto es verdaderamente impresionante y consiste de un enfático “ke, ke, ke, ke…” que aparenta resonar en todo el bosque.

El Pájaro Bobo Mayor puede posarse inmóvil en el dosel, antes de correr por las ramas de los árboles o volar de uno a otro para atrapar su alimento preferido: los lagartijos. Su nombre en inglés, Puerto Rican Lizard Cuckoo (Cuco Lagartero Puertorriqueño), refleja su preferencia por estos pequeños y abundantes reptiles, aunque también se alimenta de arañas e insectos grandes.

El Pájaro Bobo Menor tiene partes ventrales amarillas.  Foto por: Tom Friedel (Licencia Creative Commons).

Este majestuoso pájaro es la de mayor tamaño de las tres especies de Pájaro Bobo que reside en la isla, las otros dos siendo el común Pájaro Bobo Menor (Coccyzus minor) y el más raro Pájaro Bobo Piquiamarillo (Coccyzus americanus), de las que se distingue por su tamaño, coloración y canto.

Localmente, al Pájaro Bobo Mayor se le conoce como Pájaro de Agua por la creencia de que su canto es augurio de lluvia.

Esta ave es, sin duda, espectacular. Todos y todas deberían tener la oportunidad de verla y escucharla. Un lugar de fácil acceso donde es bastante común es el Bosque Estatal de Cambalache, entre Barceloneta y Arecibo.

Encuentra más información sobre esta ave aquí y aquí.

El Guaraguao

Por Héctor

El Guaraguao Colirrojo (Buteo jamaicensis) es uno de los halcones más comunes y de más amplia distribución en Puerto Rico. Puede vérsele en bosques, humedales, urbanizaciones, áreas urbanas y jardines sobrevolando a gran altura o posado en la copa de algún árbol mientras escudriña sus alrededores buscando alimento.


El Guaraguao es un ave grande de plumaje marrón con las plumas de la cola rojizas. Sin embargo, el color rojo de su cola no siempre es visible, por lo que ésta no es la mejor característica para identificarla. En cambio, su tamaño y el color marrón de su cabeza, espalda y banda pectoral son marcas más confiables.

Durante la mayor parte del año, éste es uno de los pájaros más grandes que pueden observarse sobrevolando el interior isla.

Como alude su nombre, desde ciertos ángulos la cola del Guaraguao Colirrojo se ve rojiza. Foto: Alberto López ©

Hay varias especies de aves que  pueden parecerse al Guaraguao, especialmente mientras vuelan. El Aura Tiñosa, un buitre grande y de plumaje oscuro, se ve comúnmente y durante todo el año volando a gran altura en el suroeste de la isla, por lo que pueden confundirse.  También puede parecérsele el Águila de Mar, un ave  grande que  puede observarse sobrevolando áreas costeras y ríos durante el invierno.

Guaraguao sobrevolando. Foto: thefixer (licencia creative commons)

Esta ave se alimenta de roedores, lagartos, aves, insectos y cangrejos, entre otros animales.

Foto: Alberto López ©

El Guaraguao Colirrojo se encuentra ampliamente distribuido: habita desde Alaska hasta América Central y el Caribe Insular. Esta ave anida principalmente en la copa de árboles altos desde donde pueden ver a plenitud el paisaje. También pueden anidar en estructuras artificiales como postes, ventanas y edificios. Ambos padres construyen el nido, empollan los huevos y alimentan los polluelos. Si deseas ver esta especie alimentando sus crías en vivo cortesía del Laboratorio de Ornitología de Cornell, haz click aquí.

Tribunal Apelativo revoca consulta de ubicación de mega-proyecto en Culebra

El siguiente es un comunicado de prensa publicado por Coralations.

Culebra, Puerto Rico – La pequeña y ecológicamente sensitiva Isla de Culebra celebra la noticia de la victoria ante el Tribunal de Apelaciones, el cual revocó la decisión administrativa mediante la cual la Junta de Planificación (JP) aprobó un mega-proyecto turístico que ya ha causado daño a las prístinas costas caribeñas protegidas por una zonificación especial de baja densidad. La decisión de la Junta fue retada en corte por CORALations, una organización para la conservación de los arrecifes de coral del Caribe, representada por la Asociación Nacional de Derecho Ambiental (ANDA) y la Clínica Ambiental de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico a las cuales se unieron intereses privados vecinos del proyecto. La comunidad de Culebra ha estado luchando contra este proyecto, obviamente insostenible, desde el 2003.

Culebra Pretty

El proyecto, irónicamente llamado Villa Mi Terruño, propuso la primera urbanización con acceso controlado para la isla con 110 residencias lujosas, dos hoteles y área comercial en poco menos de 94 cuerdas de terreno. El proyectista, Manuel H. Dubón de Culebra Resorts Associates y el Arquitecto Chris Young, disfrazaron el proyecto de “sostenible” y “verde”.

En síntesis, la corte determinó que la Junta de Planificación aprobó el proyecto sin cumplir con los parámetros de densidad establecidos para Culebra. Estos parámetros especiales de zonificación de baja densidad fueron establecidos para proteger la integridad ecológica de la isla y sus preciosos arrecifes de coral.

La Junta de Planificación no aprobó este proyecto en el 2005 porque Culebra no contaba con la infraestructura necesaria para sostener un proyecto de esta magnitud. En aquel entonces tampoco contaba con el indispensable endoso de la Autoridad de Conservación y Desarrollo de Culebra, la agencia local responsable de asegurarse que los proyectos propuestos para Culebra no comprometan la integridad ecológica de la isla. El Lic. Rafael Espasas García, representante de CORALations, señaló, “Resulta inverosímil que en tiempos de una crisis energética decretada por el Gobernador de Puerto Rico, la Junta de Planificación aprobara un proyecto que acapararía el 30% de la energía disponible para toda la isla de Culebra.”

En el 2007, cuando cambió el gobierno, los proponentes obtuvieron el endoso de la nueva junta de la Autoridad de Conservación y Desarrollo de Culebra (ACDEC) y con ella volvieron a someter el proyecto ante la Junta de Planificación. Mary Ann Lucking, Directora de CORALations declaró, “La determinación del Tribunal de Apelaciones valida las preocupaciones de la comunidad de que ACDEC emitió su endoso sin considerar las mismas leyes que la comunidad le encomendó que protegieran. La comunidad nunca debió de haber llevado el peso de la prueba en corte para combatir esta flagrante campaña de lavado ambiental.

El proyecto ya ha causado daño a los recursos marinos de Culebra por la crónica erosión causada por carreteras de tierra abiertas sin planificación. “Los arrecifes de coral y las praderas marinas cerca del proyecto tienen un pequeño vivero de peces que son de crítica importancia para la comunidad de Culebra,” dijo Lourdes Feliciano de la Asociación de Pescadores de la Isla de Culebra. La Asociación ha protegido a la comunidad y sus arrecifes de coral desde la exitosa lucha para terminar con las prácticas navales de los Estados Unidos y la OTAN en la isla, en los años setenta. La Asociación propuso la designación de la primera reserva natural en aguas puertorriqueñas. Añadió Lourdes, “La erosión causada por el proyecto también amenaza las aguas y los corales de la reserva.”

La ambientalista Rosarito Morales, activa oponente del proyecto, indicó, “Este es un gran triunfo para nuestra comunidad, el alivio es grande. Esta determinación es crucial para nuestro futuro como isla. Celebramos que el tribunal le haya recordado a la Junta de Planificación que esta ‘tiene la responsabilidad ineludible de preservar, conservar y proteger las escasas áreas naturales de Puerto Rico para el disfrute de la presente y futuras generaciones, como también tiene la responsabilidad de velar por la protección de los parajes de excepcional belleza y evitar desarrollos aislados que deterioren o destruyan esa belleza.”

Fuerte crítica de científicos a la opinión biológica sobre el Gasoducto

Por Inter News Service

Científicos puertorriqueños refutaron hoy la Opinión Biológica emitida por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos (USFWS) publicada la semana pasada y señalaron los serios daños potenciales a valiosas especies de aves y plantas por la construcción y operación del gasoducto.

Manifestaron que la opinión biológica emitida versa sobre el posible daño a sólo cuatro especies e ignora otras reconocidas en peligro por esa misma agencia en la ruta del proyecto.

Los expertos locales, autoridades reconocidas en sus respectivos campos de las aves, las plantas y la ecología, incluyen a los doctores Héctor Quintero, Carlos Delannoy,  Edgardo González, Rafael Joglar, Daniel Ohinea, Duane A. Kolterman y Ariel Lugo, entre otros.

Los científicos concluyeron que los estudios que dan base a la Opinión fueron deficientes y vagos y que el USFWS contradice o ignora en repetidas ocasiones los requisitos y estándares mínimos que la propia agencia había establecido anteriormente.

Quintero, profesor de ecología y evolución en la Universidad Interamericana, señaló la contradicción de que la USFWS solicitara estudios adicionales a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y, a pesar de ello no ser acometido por la agencia y pese al desconocimiento sobre la extensión y alcance del impacto ambiental que ocasionará el proyecto, el Servicio de Vida y Pesca Silvestre estadounidense avaló la construcción.

Los científicos concluyeron que la opinión biológica del USFWS es incorrecta, inapropiada e inadecuada debido a que la evaluación del impacto que tendrá el proyecto sobre  distintas especies está basado en una metodología deficiente y carente de información biológica vital.

Por otra parte, señalaron que la investigación realizada excluye la compensación de daños y el traslado de flora y fauna a hábitats inaceptables al tiempo en que acepta premisas erróneas sobre la calidad y disponibilidad de hábitats que resultan insostenibles.

Los científicos sintetizan sus principales señalamientos en cuatro puntos: No se analizan los impactos indirectos o acumulativos; no considera impacto a especies nuevas o poco estudiadas, no se analizan las metodologías a aplicarse a las medidas de relocalización y no incluye un estudio del impacto en los humedales y cuerpos acuíferos aledaños.

El profesor Carlos Delannoy, experto en ornitología, dijo que la opinión biológica omitió información y estudios sobre los hábitats especiales de un sinnúmero de aves, como el Guabairo, la Cotorra Puertorriqueña, el Falcón (Gavilán) de Sierra y el Guaraguao de Bosque.

Añadió que de hecho, el área de las Colinas de Peñuelas, que forma parte de la ruta proyectada, ha sido reconocida como la segunda de mayor importancia en el mundo para el guabairo.

“Destruir 8 acres del mejor hábitat del Guabairo y pretender compensar el daño obligando a la AEE que compre 290 acres en terrenos privados no es lo mejor para esta especie”, señaló Ariel Lugo.

Lugo resaltó que las decisiones gubernamentales, tanto locales como federales, dejan muy claro el asedio bajo el cual continúan amenazados los terrenos públicos separados para la protección y conservación de vida silvestre.

“Pedazo a pedazo estamos perdiendo nuestro patrimonio natural. Lo que hagamos a nuestra tierra nos lo hacemos a nosotros mismos”, opinó Lugo.

Para otras especies, el riesgo es aún mayor, y según Joglar, profesor de la Universidad de Puerto Rico y fundador del Proyecto Coquí, la opinión biológica no considera el riesgo al que se exponen especies como el Coquí Llanero.

Neftalí Ríos, quien descubrió la existencia de ese coquí, señala que la opinión biológica falla en pedir estudios sobre la presencia del coquí en las áreas propuestas para el proyecto cuando ya existen estudios verificando la presencia de estos en zonas afectadas por la construcción.

El profesor Edgardo González, experto en manejo y administración de bosques, indicó que, aunque el informe federal menciona los 235 cuerpos de agua (entre ríos, humedales, y canales), allí “no se analizan o identifican condiciones para este tipo de hábitat”.

Bajo amenaza la Isla de Culebra

La isla de Culebra es, sin duda, uno de los lugares más extraordinarios de Puerto Rico. Sus hermosas playas de arena blanca y aguas cristalinas, paisajes espectaculares y abundante biodiversidad marina y terrestre la convierten en un verdadero paraíso. La vida de su habitantes – unas dos mil personas – está inexorablemente ligada a estos recursos naturales. Su sustento, por ejemplo, depende en gran medida de las actividades pesquera y turística.

En los pasados meses las agencias del Gobierno de Puerto Rico le dieron luz verde al desarrollo de más de 100 casas, dos paradores y otros desarrollos a ser construidos en un área aproximada de 100 cuerdas en Culebra. La construcción de este complejo residencial-turístico – denominado Villa Mi Terruño – amenaza con afectar adversamente la frágil infraestructura de la isla, así como sus valiosos arrecifes de coral, múltiples especies amenazadas y en peligro de extinción y algunos de los  más espectaculares sistemas naturales y paisajes del Caribe.

Al presente, los casos impugnando las determinaciones de las agencias del gobierno que aprobaron el proyecto (la Junta de Planificación y la Junta de Calidad Ambiental) se encuentran ante el Tribunal de Apelaciones.

Cabe mencionar brevemente por aquí que los estudios sobre la flora y fauna realizados por el proponente privado del proyecto son una burla a cualquiera que haya visitado la isla, pues éstos documentan únicamente la presencia de nueve especies vertebrados en un área aproximada de 100 cuerdas: el Pelícano Pardo (Pelecanus occidentalis), el Turpial (Icterus icterus), la Tijereta o Rabijunco (Fregata magnificens), el Lagartijo Común (Anolis cristatellus), el Lagartijo Manchado (Anolis stratulus), el Lagartijo Jardinero (Anolis pulchellus), la Siguana Común (Ameiva exsul), el Coquí Común (Eleutherodactylus coqui) y el Sapo Común (Bufo marinus). El haber documentado solamente 3 especies de aves para un área de 100 cuerdas es indicativo de por sí de que el estudio es deficiente. Cualquier persona que esté leyendo esto en Puerto Rico – sin importar cuán adentrado se encuentre en el casco urbano de cualquier ciudad – va a tener a su alrededor mucho más de 3 especies de aves y 9 especies de vertebrados en total. Lamentablemente, en Puerto Rico estos estudios ambientales se han convertido en un requisito pro forma sobre el cual las agencias del gobierno no ejercen ninguna supervisión. Detrás de esto, la industria de la llamada “consultoría ambiental” se enriquece certificando estudios que no cumplen ni con los más básicos requisitos metodológicos de las ciencias ambientales y la ecología.

A continuación les incluyo vídeos, enlaces de interés y noticias recientes sobre el proyecto.

Videos:

El siguiente video documenta el impacto que actualmente tienen las escorrentías que provienen del proyecto sobre los cuerpos de agua adyacentes:

Más vídeos y fotos sobre los impactos ambientales del proyecto aquí.

Noticias:

Denuncian amenaza ambiental en Culebra (noticel.com)
 
Por: Melissa Solórzano García 15/04/2011 10:37 am
Aunque el proyecto es viejo, la amenaza sobre los culebrenses es nueva. Desde el 2003 están luchando contra el mega desarrollo que amenazaría las costas de la isla municipio y que finalmente recibió los permisos que en el pasado habían sido negados.

Según denunciaron dos agrupaciones ambientales y miembros de la comunidad, el proyecto Villa Mi Terruño atenta contra la calidad de vida de los que residen en Culebra porque agravaría los problemas existentes de infraestructura en el agua y la energía eléctrica.

“Es una monstruosidad en su tamaño. Es más grande que el pueblo. El acceso es solamente un puente levadizo antiquísimo que yo no sé como va a mover la gente de un lado para otro. A nosotros se nos llevan el agua a cada rato, la luz tenemos una plantita que nos resuelve cuando se va, pero ¿cómo va a resolvernos cuando va a tener esa monstruosidad aquí? Si ese señor (en referencia al desarrollador Manuel H. Dubón) hubiese decidido hacer una casa a cada cinco cuerdas quizás la gente no se hubiese levantado pero esto es un ataque”, denunció Rosarito Morales, quien reside en Culebra desde hace 20 años.

Dubón y su compañía Culebra Resorts Associates pretenden construir el proyecto que consiste en una finca de 100 cuerdas que incluiría 110 unidades de vivienda, dos hoteles de 32 habitaciones cada uno, un campamento de 15 habitaciones, un espacio comercial de 6,000 pies y 150 espacios de estacionamiento.

Mientras los proyectistas disfrazan a Villa Mi Terruño como un complejo sostenible, el licenciado Rafael Espasas, quien representa a la organización Coralations señaló que el desarrollo utilizaría un 25% de la electricidad del municipio. Es decir, 1,350 kva de los 4,000 kva que suple la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). Además, recordó que la vida útil del vertedero de Culebra, según la Autoridad de Desperdicios Sólidos, está a punto de llegar a su fin.

Espasas detalló que tanto el Departamento de Recursos Naturales y Ambiental (DRNA), la Junta de Calidad Ambiental (JCA), la Junta de Planificación (JP) como la Autoridad de Conservación y Desarrollo de Culebra se opusieron en diferentes ocasiones por los problemas de infraestructura.

“Al cambiar la administración, los obstáculos de las agencias desaparecieron. El DRNA envió una carta revocando la anterior y endosó el proyecto, la JP le dio el visto bueno a la consulta de ubicación en diciembre del 2010 y la Junta de Calidad ambiental aprobó la Declaración de Impacto Ambiental Final (DIA-F) en septiembre”.

El representante legal de la Asociación Nacional de Derecho Ambiental (ANDA) explicó además que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) multó al desarrollador en el pasado por problemas con las descargas que provocaron los caminos sin permisos en la finca, pues los sedimentos ponían en riesgo las zonas con colonias de corales que están en los litorales costeros donde ubica el proyecto: por el sur la playa Cascajo y el norte Bahía Ensenada.

La comunidad y las organizaciones ambientales han presentado ante el Tribunal de Apelaciones dos recursos para intentar detener el proyecto, tanto por la DIA como por la consulta de ubicación.

– – –

Megaproyecto no cabe en Culebra (primerahora.com)

viernes, 15 de abril de 2011
Sara M. Justicia Doll / Primera Hora

En Culebra el servicio de transportación es pésimo. El agua escasea. La luz viene y va. La vida no es fácil en la isla municipio, pero el paisaje es tan bello que la presión para desarrollar es mucha.

Así que, dejando a un lado la necesidad de los culebrenses para que todas las situaciones anteriores sean atendidas, el gobierno de Luis Fortuño dio luz verde y aprobó todos los permisos al proyecto Villa Mi Terruño, que utilizaría el 25 por ciento de la energía de la isla municipio, y mucha de la poca agua que también llega en un cable submarino desde la isla de Vieques. Así lo denunciaron la Asociación Nacional de Derecho Ambiental (ANDA) y la organización ambiental Coralations.

El proyecto del desarrollador Manuel Dubón proyecta la construcción de 110 unidades de vivienda, dos hoteles de 32 habitaciones cada uno, un campamento de 15 habitaciones, seis mil pies cuadrados de área comercial y 150 espacios de estacionamiento. En septiembre de 2010, la Junta de Calidad Ambiental aprobó la Declaración de Impacto Ambiental Final (DIA-F) y, en diciembre de ese año, la Junta de Planificación aprobó la consulta de ubicación.

Las organizaciones y los culebrenses en oposición al proyecto agotaron los medios administrativos y no lograron absolutamente nada.

El abogado Rafael Espasas, representante legal de Coralations, informó que hace dos semanas presentaron un recurso en el Tribunal de Apelaciones para que se revoque la aprobación de la DIA-F y la consulta.

No sólo el proyecto no es compatible con la planificación especial que rige el desarrollo en Culebra, sino que ya, antes de construido, representa daños a los corales de la playa Cascajo y Ensenada Honda, que se supone que sean protegidos por las agencias gubernamentales.

El experto Edwin Irizarry informó que ya han muerto corales o están severamente lastimados por causa de sedimentos que bajan de la montaña donde va el proyecto. La falta de control de erosión y sedimentación en los caminos que ha abierto el proyectista han tenido un impacto negativo.

– – –

Revive la lucha ambiental en Culebra (endi.com)

Cambian su postura las agencias que otorgan permisos

Al lado, vista de los terrenos donde se planifica desarrollar el proyecto residencial Villa Mi Terruño.

Por Joel Ortiz Rivera /joel.ortiz@elnuevodia.com

El fino balance que se necesita para coexistir con el delicado ecosistema culebrense de especies protegidas y en peligro de extinción podría estar en juego una vez más, según alegan ambientalistas de la Isla municipio.

Resulta que un viejo proyecto bautizado como Villa Mi Terruño, se cierne como una nueva amenaza de la maltrecha calidad de vida de los habitantes de Culebra, según denunciaron ayer, en rueda de prensa, un par de grupos ambientalistas.

El megaproyecto está propuesto desde el 2003 por el desarrollador Manuel H. Dubón y Culebra Resorts Associates II en una finca de 104 cuerdas. El proyecto incluiría 110 unidades de vivienda, dos hoteles de 32 habitaciones cada uno, un campamento de 15 habitaciones más, un centro comercial de 6,000 pies cuadrados y 150 espacios de estacionamiento, todo con control de acceso.

Según denunciaron Mary Ann Lucking, de la organización CORALations, y Rafael Espasas, de la Asociación Nacional de Derecho Ambiental, la Junta de Calidad Ambiental (JCA), la Junta de Planificación (JP), el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y la Autoridad de Conservación y Desarrollo de Culebra (ACDEC) se opusieron al proyecto por distintas razones, principalmente porque la infraestructura de Culebra no soporta un proyecto de tal magnitud.

“Pero al cambiar la administración, los obstáculos desaparecieron”, dijo Espasas. “El DRNA envió una carta revocando la anterior y endosó el proyecto, la JP le dio el visto bueno a la consulta de ubicación en diciembre y la JCA aprobó la Declaración de Impacto Ambiental en septiembre”, añadió.

Esos dos permisos son impugnados por varios grupos ambientales a nivel del Tribunal de Apelaciones.

El proyecto tiene dos costas: bahía de Ensenada al norte y playa Cascajo al sur. La EPA multó al desarrollador por abrir 9 kilómetros de caminos y no controlar la erosión, lo que depositó sedimentos en el agua y dañó zonas de corales.

Corredor ecológico

Por su parte, Rafael Toro, representante legal de la compañía desarrolladora, dijo que el proyecto se transformó en el 2009 para designar 70 de las 104 cuerdas como un corredor ecológico a perpetuidad y para hacerlo un desarrollo sostenible que utilice energía solar, eólica y procese las aguas recogidas de los techos de las villas.

Explicó que se redujo el número de viviendas de 134 a 111 y se integró el corredor con la aprobación de agencias como el DRNA y US Fish and Wildlife.

“Este es un proyecto de buena planificación, no de mala construcción como hemos visto por décadas en Culebra”, dijo Toro.

“Aquí se ven dos tipos: los urbanos de Dewey, improvisados, y en las afueras, donde hay una casa en terrenos de 25 cuerdas, minirranchos”, añadió.

Dijo que el desarrollo será por etapas, que podría extenderse por 15 años. Añadió que los opositores no brindan información completa y utilizan el ambiente como mecanismo para ellos apoderarse de Culebra.

“Es un grupo compuesto mayormente por americanos, que quieren que Culebra sea de ellos y de más nadie”, finalizó Toro.

Reclamo ambiental

Acapararía más del 30% de la capacidad actual de la AEE.

Utilizaría el agua de la AAA y descargaría aguas usadas a su sistema sanitario.

Llevaría más basura al vertedero.

Hay costas con colonias de corales que ya han sufrido daños por los sedimentos arrastrados por las escorrentías. La EPA los multó.

Impacto a especies en peligro de extinción.

La Calandria de Puerto Rico

Puerto Rican Oriole (Icterus portoricensis)
Calandria (Icterus portoricensis). Foto: Alberto López, 2012 ©

Puerto Rico alberga una gran cantidad de aves únicas. Son 17 nuestras especies endémicas de pájaros: el San Pedrito (Todus mexicanus), el Pájaro Bobo Mayor (Coccyzus vieilloti), el Mucarito (Megascops nudipes), la Mariquita (Agelaius xanthomus), la Llorosa (Nesospingus speculiferus), el Comeñame (Loxigilla portoricensis), la Reina Mora (Spindalis portoricensis),  el Carpintero de Puerto Rico (Melanerpes portoricensis), el Juí (Myiarchus antillarum), el Bienteveo (Vireo latimeri), la Cotorra de Puerto Rico (Amazona vittata), el Guabairo (Caprimulgus noctitherus), la Reinita de Bosque Enano (Dendroica angelae),  la Reinita Mariposera (Dendroica adelaide), el Zumbador Verde (Anthracothorax viridis), el Zumbadorcito (Chlorostilbon maugaeus) y la Calandria (Icterus portoricensis). Además de estas especies, en Puerto Rico habitan varias sub-especies endémicas, como es el caso de la Paloma Sabanera (Columba inornata wetmorei), el Falcón de Sierra (Accipiter striatus venator), el Guaraguao de Bosque (Buteo platypterus brunnescens) y el Bobito (Contopus latirostris blancoi).

A pesar de que algunas de estas especies viven en áreas boscosas y son difíciles de ver –sin mencionar que independientemente de cuál sea su hábitat, muchas están en peligro de extinción– varias de nuestras aves endémicas también se encuentran en parques, jardines y árboles de las zonas urbanas. El Carpintero y la Reina Mora son dos especies particularmente comunes tanto en áreas urbanas como rurales. La Calandria, aunque menos común y más difícil de ver, ocurre también con regularidad alrededor de la Isla. La siguiente foto fue tomada por Alberto López (©) en Barranquitas, PR.

Puerto Rican Oriole (Icterus portoricensis)
Foto: Alberto López, 2010 ©

La Calandria es un Ictérido, un oriol de las Américas. Este grupo de aves del “Nuevo Mundo” se caracteriza por ser de tamaño mediano y color negro con amarillo o anaranjado. La Calandria, el único oriol nativo de Puerto Rico, es color negro opaco con los hombros, la rabadilla y la base de la cola color amarillo.

El canto de esta ave es un silbido agudo y complejo que emite principalmente al amanecer (escúchalo aquí). El poeta cagüeño José Gautier Benítez hace mención del canto de la Calandria en la siguiente estrofa de su poema Americana:

“Tú eres la calandria leda
que trina dulce, amorosa
y yo un ave misteriosa
quejándose en la arboleda.”

Aunque produce un trino hermoso durante las tempranas horas de la mañana, durante el día la Calandria sólo hace un sonido parecido a un “chic“.

Según la Sociedad Ornitológica de Puerto Rico (SOPI), la Calandria habita bosques secos y húmedos, incluyendo cafetales de sombra, plantaciones de cítricos, manglares, palmares y jardines urbanos. Esta especie se alimenta en el dosel y el estrato intermedio de los bosques donde vive. Aunque su dieta está compuesta principalmente de insectos (grillos, tijerillas, saltamontes, cucarachas, cigarras, escarabajos, orugas, hormigas y avispas), también se alimenta de frutas. La Calandria anida comúnmente en la Palma Real (Roystonea borinquena).

En Puerto Rico existen dos especies de ictéridos además de la Calandria. Una de éstas es el Oriol de Baltimore (Icterus galbula), una especie migratoria que nos visita en invierno. La otra es el Turpial (Icterus icterus; foto abajo), un ave que fue introducida desde América del Sur y se ha establecido en la isla.

Troupial (Icterus icterus) front
Foto: Alberto López, 2009 ©

Para más información sobre la Calandria visita las páginas de CienciaPR y la SOPI.

Para más vídeos y sonidos de la Calandria presiona aquí.

« Entradas Anteriores