Archivos en la Categoría: Biodiversidad

Plantas únicas

Por Héctor

En Puerto Rico no sólo hay animales endémicos. Varias especies de plantas presentes en la isla ocurren solamente aquí. Un ejemplo es la Fresa de la Montaña (Rubus florulentus), una planta que no ocurre en ninguna otra parte del mundo. La misma es un arbusto pequeño que produce un fruto pequeño rojo, propiamente una mora (no una fresa, como indica su nombre común), que es comestible. Sus flores, una de las cuales se muestra a continuación, son pequeñas y blancas.

Flor de la Fresa de la Montaña

Con relación al nombre común, surge la duda de si estamos ante una fresa o alguna otra cosa.  Las fresas representan al género Fragaria y las frambuesas al Rubus. La Fresa de la Montaña es del género Rubus, por lo que si seguimos estrictamente esa nomenclatura, es -o debería ser- una frambuesa. De cualquier forma, fresa, frambuesa o mora son nombres comunes que tienen poca, si alguna, significancia taxonómica. Cada organismo tiene su nombre científico, un sistema de clasificar los organismos que permite evitar este tipo de problemas con los nombres comunes. Por mi parte y con relación a la foto del blog, “Fresa de la Montaña” es el nombre por el cual se le conoce comúnmente y mi intención no es clasificarla a través de ese nombre, sino facilitar la familiarización del lector con la planta. Entiendo que llamarla por un nombre no conocido puede causar confusión. Debo aclarar que me refiero a la confusión que podamos tener aquellos que en Puerto Rico nos podemos encontrar con la especie, de forma que no se le llame fresa, frambuesa y mora a la misma cosa. El nombre común no tiene por qué reflejar exactitud taxonómica, si así fuera no habría nombre común en primer lugar.

Aclaro también por aquí que en el blog he tratado de ser consistente en escribir los nombres comunes con letras mayúsculas. Tomé esta decisión por razón de que en mi opinión, hablar de Fresa de la Montaña en contraposición a simplemente fresa envuelve particularizar la especie. De cualquier forma, creo que es importante aclarar que es una decisión mía y no responde a una norma general adoptada por la ciencia.

Las Boas [endémicas y amenazadas] de Puerto Rico

Por Héctor

En el día de hoy, el Nuevo Día publicó un artículo sobre las intenciones del Servicio de Pesca y Vida Silvestre Federal de sacar a la Boa de las Islas Vírgenes de la lista de especies en peligro de extinción. A continunación incluyo alguna información adicional, que presento con el motivo de aclarar algunas cosas que  en él se mencionan.

En Puerto Rico hay dos especies de boas endémicas: la Boa o Culebrón de Puerto Rico (Epicrates inornatus) y la Boa de Mona (Epicrates monensis). Esta última, que es a la que se refiere el artículo, está dividida en dos sub-especies, una que se encuentra en el noreste de la isla, los cayos de «la cordillera» y  las islas Vírgenes (llamada Epicrates inornatus granti, abreviado E. m. granti) y otra que se encuentra en la Isla de Mona (E. m. monensis). La división geográfica de ambas sub-especies, que se encuentran en los extremos de la isla, indica que en algún momento la especie estuvo ampliamente distribuída en Puerto Rico. Es importante enfatizar que la Boa de Puerto Rico (E. inornatus) no está siendo considerada para ser removida de la lista de especies en peligro de extinción, esto sólo se está considerando para la Boa de las Islas Vírgenes (E. m. granti). Esta aclaración es importante, especiamente por el hecho de que la foto que fue publicada es precisamente de la Boa de Puerto Rico, no de la Boa de las Islas Vírgenes. La boa de la foto está en peligro de extinición y no hay intención alguna de sacarla de la lista de especies así clasificadas. Además, la Boa de Puerto Rico ha sido cazada por las supuestas propiedades medicinales de su grasa, por lo que es importante que se reitere que sigue estando protegida y su captura es ilegal. La Boa de las Islas Vírgenes también seguirá estando protegida, aún si se le cambia la clasificación a especie amenazada (como al presente se encuentra clasificada la Boa de Mona). La siguiente es una foto de la Boa de las Islas Vírgenes (E. m.  granti), a la que se refiere el artículo que salió hoy en el Nuevo Día. (Foto obtenida de la página de Flickr de WLA, con licencia de Creative Commons)

Boa de las islas Vírgenes

La Boa o Culebrón de Puerto Rico es más grande, muestra un patrón de coloración diferente y puede encontrarse en toda la isla, aunque se encuentra en peligro de extinción. La siguiente foto fue tomada por Carlos Andrés Rodríguez (©) en un manglar en Fajardo, Puerto Rico. (Más fotos de Andrés  aquí.)

Boa de Puerto Rico

Creo que es muy positivo que en medio de los temas que se discuten a diario en nuestro país tengamos espacio también para conocer y reflexionar sobre las especies de plantas y animales, así como ecosistemas, que comparten con nosotros esta isla y son afectados diariamente por nuestras decisiones. Estoy convencido de que una política pública que verdaderamente propenda a realzar y potenciar la dignidad del ser humano debe considerar, necesariamente, el medio ambiente que nos sirve de entorno. Gracias a Gerardo E. Alvarado León por escribir el artículo publicado en el Nuevo Día y a ese diario por incluirlo entre su oferta de noticias.

¿Salamandras?

Por Héctor

No. En Puerto Rico no hay salamandras. Las salamandras son un grupo de anfibios con más de 500 especies, ninguna presente en la isla. Ese animal translúcido, de apariencia fantasmal, que parece arrastrarse en los techos y paredes de nuestras casas durante la noche es la Salamanquesa Fantasma, también llamada Salamanquesa Casera (Hemidactylus mabouia). La salamanquesa, a diferencia de la salamandra, es un reptil, y pertenece a la familia de los «geckos» (Gekkonidae).

Salamanquesa Casera

Salamanquesa dentro de una residencia (Foto con Licencia de Creative Commons).

Nativa de África,  el origen de las salamanquesas en el Nuevo Mundo ha sido tema de considerable debate. Originalmente se pensó que llegó a América en los barcos que transportaron esclavos desde el continente africano en el siglo XVI, o sea, que había sido introducida por el ser humano accidentalmente. Estudios más recientes (Kluge, 1969) indican que es posible que haya llegado desde África occidental de forma natural a través de corrientes marinas. Esta última teoría sugiere que cruzaron el océano Atlántico (una distancia de miles de millas) mediante «rafting«, esto es, viajando en balsas de vegetación.

Salamanquesa Fantasma. Foto: Alberto López.

Salamanquesa Fantasma. Por ser parte de nuestra vida silvestre, esta especie está protegida bajo las leyes de Puerto Rico y hacerle daño es un delito que puede conllevar multas. Foto: © Alberto López.

A pesar de su apariencia, la salamanquesa es un animal inofensivo que no le hace daño a las personas. Tampoco son venenosas ni contaminan la comida, como suele sugerirse en algunos lugares. Por el contrario, este reptil se alimenta de cucarachas, mosquitos, hormigas y otros invertebrados que muchas veces son considerados pestes. También pueden alimentarse de vertebrados pequeños como lagartijos y coquíes. Para reproducirse, la salamanquesa pone dos huevos debajo de piedras, ramas y troncos caídos, incluso dentro de estructuras humanas. Un dato interesante de estos animalitos es que producen un sonido cuando pelean entre ellos o son capturados.

Como son reptiles, las salamanquesas poseen escamas y su piel se asemeja a la de los lagartijos. Las salamandras, por el contrario, no tienen escamas y tienen la piel húmeda. En al foto de abajo se muestra una Salamandra Oscura de Montaña (Desmognathus ochrophaeus) fotografiada en Tompkins County, NY, por Alberto López.

Las salamandras, contrario a las salamanquesas, tienen la piel sueva y húmeda, lo que da una apariencia de que son "babosas".

Las salamandras, contrario a las salamanquesas, tienen la piel suave y húmeda, lo que da una apariencia de que son «babosas». Foto: © Alberto López.

La próxima vez que alguien te cuente que vio una «salamandra» en su casa, aclárale que no, que en Puerto Rico no hay salamandras. Hay salamanquesas.

¿Has visto la salamanquesa alguna vez? ¡Cuéntanos!

 

Esta entrada fue actualizada el 11 de abril de 2014 para corregir la especie presente en Puerto Rico. Se mencionó originalmente que era Hemicdactylus brooki, cuando en realidad es Hemicdactylus mabouia. Gracias a Alberto López y Carlos Andrés Rodríguez por la información.

De visita otra vez

Por Héctor

Hace algunos meses comenté en este espacio sobre la partida de las aves migratorias que nos visitan en invierno. En estos días, luego de haber pasado el verano en Norteamérica, muchas de éstas han regresado al Caribe Insular. Algunas -como la Reinita Rayada- pasan por las Antillas en otoño como parte de su ruta hacia América del Sur, donde permanecerán el invierno. Otras se quedarán aquí hasta que los cambios climáticos que ocurren en el año vuelvan a motivar su partida.

A continuación, algunas especies que he observado durante esta migración, que acompaño con fotos tomadas por Alberto López (©) y alguna información obtenida del libro Las Aves de Puerto Rico en Fotografías de Mark W. Oberle (2003) y la página All About Birds del Laboratorio de Ornitología de Cornell:

1. Martín Pescador (Ceryle alcyon)

ID: Ave crestada azul con un collar blanco.

Distribución: Residente en América del Norte, algunos individuos visitan el Caribe Insular y América del Sur durante el invierno.

Hábitat (PR): Charcas, lagunas, ríos y costas marinas.

Hábitos alimentarios: Se alimenta de peces, que captura lanzándose en picada sobre el agua.

Avistamientos recientes: Salinas de Cabo Rojo (27 de septiembre) y la Laguna San José en San Juan (3 de octubre).

2. Reinita Galana (Dendroica discolor)

ID: Pequeña reinita amarilla con estriado negro en los lados del pecho y un patrón negro en la cara. Mueve la cola con frecuencia.

Distribución: Reside y se reproduce en el este de los Estados Unidos. Algunos individuos pasan el invierno en las Antillas Mayores.

Hábitat (PR): Bordes de bosques secos y húmedos, manglares, cafetales y jardines.

Hábitos alimentarios: Se alimenta de insectos, frutas y nectar.

Avistamientos recientes: Cabo Rojo (27 de septiembre)

3. Reinita Rayada (Dendroica striata)

ID: Reinita grande. En invierno es color gris amarillento, con barras en las alas y estriado en los costados.

Distribución: No reside en un solo lugar durante el año. Se reproduce en Canadá y el norte de los Estados Unidos, es migratorio  en la mitad este de Estados Unidos y el Caribe Insular y pasa el invierno en América del Sur.

Hábitat (PR): Bosques y áreas arbustivas.

Hábitos alimentarios: Se alimenta de insectos.

Avistamientos recientes: Parque Julio E. Monagas de Bayamón (9 de octubre)

Más arañas de Puerto Rico

Por Héctor

Entre las muchas herramientas que provee WordPress para escribir y manejar blogs, se encuentra un récord muy útil de estadísticas que muestran, entre otras cosas, cómo la gente ha llegado hasta aquí. Desde que empecé a escribir he estado monitoreando constantemente las palabras claves y búsquedas que han llevado a los visitantes a toparse con este espacio. Para mi sorpresa, hay una aparente fascinación o curiosidad por las arañas que nunca hubiera podido predecir. Además, ha habido muchas búsquedas sobre plantas, árboles ornamentales y flores. He decidido empezar a dedicar algunos de los próximos blogs a esas búsquedas recientes, contestando preguntas y curiosidades pasadas con la expectativa de que esos visitantes regresen y encuentren respuestas.

Aquí algunas fotos que tengo de arañas de Puerto Rico:

Una búsqueda que he recibido en más de una ocasión es cuál es la araña más grande del Mundo. Se llama Goliath Bird-eating Spider (Theraphosa blondi)  y se encuentra en el norte de América del Sur. El nombre común en inglés indica que su tamaño -que puede alcanzar 12 pulgadas con las patas extendidas- puede permitirle cazar y comer aves.

Recuerda que a pesar de que pueden parecer «malas», las arañas son indispensables para la salud de nuestros ecosistemas. Además, estas nos proveen grandes beneficios a los humanos al alimentarse de animales que pueden ser plagas agrícolas o transmitir enfermedades, tales como los mosquitos.

Si te interesa ver más fotos de las arañas de Puerto Rico, visita la página de Alberto López en Flickr aquí.

Recuerda que si has visto alguna de estas arañas puedes registrarte en iNaturalist y añadir tu observación a nuestro proyecto.

Del monte a la ciudad

Por Héctor

Estuve de visita esta semana en una de las tantas urbanizaciones que se desbordan en el área metropolitana de San Juan y me topé con un visitante inesperado. Un ave cuyo canto particular –un trino melodioso y metálico– y espectacular coloración –azul cielo metálico en la cabeza, azul ozcuro en el dorso y amarillo brillante en las partes frontales–  eluden el oído y ojo humano aún en los bosques densos donde habita. Desconocido entre casas y edificios, carreteras y automómiles, se movía ágilmente entre las ramas de un muérdago –una planta parasítica– que  hizo su huésped a un Roble Blanco (Tabebuia heterophylla). Allí se alimentó durante unos minutos, salpicando el aire de notas metálicas y mostrando el esplendor de su plumaje ante mi mirada atónita, y siguió su camino. La última vez que tuve la oportunidad de apreciarlo con tanta claridad fue a miles de pies de elevación, en las montañas de Carite, en medio de un bosque denso y húmedo. No había casas allí, ni bullicio. No escuché ese día las bocinas de los carros en el tapón, ni los televisores coreando los programas de media tarde. No había gente.

Jilguero

El Jilguero o Canario del País (Euphonia musica) es un ave pequeña,  común en los bosques densos de Puerto Rico. Ocurre desde las montañas secas del sur hasta los picos húmedos del Yunque y en estos hábitats prefiere las copas de los árboles. Se alimenta principalmente de los frutos del muérdago y contribuye a su dispersión. La foto de arriba fue tomada en Carite por Alberto López (©). La misma es de un Jilguero macho, que tiene una coloración similar, pero más brillante, que la de la hembra.

Este encuentro con una especie tan particular en el corazón de San Juan es para mí una oportunidad de reflexionar sobre la importancia de los espacios verdes y bosques urbanos en medio de la ciudad. Cada árbol, cada ave, cada elemento vivo, no es sino un eslabón en una red compleja de relaciones poco entendidas pero sumamente importantes. Aún en la simplicidad aparente de estos espacios, siendo «bosques artificiales» en cierto sentido, con árboles y arbustos espaciados uniformemente a lo largo de aceras, calles y jardines, los mismos son importantes para la biodiversidad.  Son numerosos los elementos de nuestra flora y fauna que los utilizan como parte de su ciclo de vida. Hay más que edificios, carros y gente en la ciudad. Estos lugares no son sólo nuestros, los compartimos con otros organismos que dependen de ellos para su subsistencia. No hay que viajar muy lejos para disfrutar de la llamada «naturaleza». Sólo hay que alzar la vista.

La primavera

Por Héctor

Para todo aquel que en las pasadas semanas se ha encontrado caminando sobre una alfombra de flores en la universidad, de camino al trabajo o en cualquier otra parte, la primavera no ha pasado desapercibida. Los robles están florecidos y bajo ellos la lluvia de flores baña las aceras, carreteras, estacionamientos y muchos otros espacios urbanos. En estos días del año tanto el bosque como la ciudad se pintan de rosado.

Roble Blanco (Tabebuia heterophylla)

Tabebuia heterophylla

En Puerto Rico hay varias especies de roble. Algunas ocurren en Puerto Rico como parte de su distribución natural (son nativas o endémicas) y  otras han sido introducidas por la mano del hombre como árboles ornamentales. El Roble Amarillo (Tecoma stans) y el Roble Venezolano (Tabebuia rosea) son especies introducidas comunes en jardines y áreas urbanas. El Roble Blanco (Tabebuia heterophylla) es una especie nativa que, a pesar de ser utilizado como ornamento, se encuentra en bosques a través de toda la isla y no depende del ser humano para propagarse. Es a este último que le dedico el resto de esta entrada.

El Roble Blanco es un árbol pequeño a mediano, que puede alcanzar 60 pies de altura. Su corteza es áspera y color castaño y su crecimiento es vertical y columnar. En primavera, sus ramilletes de flores rosadas lo distinguen de otros elementos del paisaje.

Las hojas del Roble Blanco son caedizas y compuestas, cada una formada por 5 hojuelas. Las mismas son susceptibles a varias enfermedades, la más evidente siendo su deformación por áfidos, pequeños insectos de cuerpo blando. Una gran cantidad de plantas nativas y exóticas son infectadas por estos minúsculos insectos en Puerto Rico y otras partes del Mundo, posiblemente afectando su capacidad de desarrollarse y sobrevivir. Además, estos pueden transmitir viruses que pueden ser mortales a las plantas. (Sí, las plantas también son infectadas por viruses)

A continuación, una foto de una hoja nueva del roble (compuesta de 5 «hojas» pequeñas) y una hoja infectada por áfidos.

Hoja del roble Ataque de áfidos

Este roble se encuentra, además de en Puerto Rico, en República Dominicana, las Islas Vírgenes y en las Antillas menores hasta Granada y Barbados. También ha sido introducido en Florida y Bermuda como árbol ornamental.

Flores del Roble BlancoEl Roble Blanco es el único nativo a Puerto Rico de aquellos que ocurren comúnmente en nuestras áreas urbanas. Las demás especies que adornan el paisaje son exóticas y han sido introducidas con ese único propósito (ornato). Este roble no sólo dá color  a nuestros espacios sino que en los bosques donde habita es una pieza clave en el ecosistema. Algunos podrán decir que es menos vistoso que el Roble Amarillo o algún otro. Sin embargo, el servicio que provee a los puertorriqueños el Roble Blanco es, más allá de las fronteras que demarcan los jardines y de lo que satisface al ojo particular, incalculable.

Para más información presiona aquí.

Ya se van las migratorias

Por Héctor

Estaba hace unos minutos dando una caminata por los alrededores de mi casa y tuve la oportunidad de ver varias especies de aves entre las cuales se encontraba una reinita migratoria. Era un individuo de la Reinita Pechidorada (Parula americana), una especie común en Puerto Rico durante el invierno.

Reinita Pechidorada (© Alberto López)

La foto de arriba fue tomada por Alberto L. López (© 2008) en el patio de su casa en Bayamón. Esta reinita es muy común desde noviembre hasta febrero, pero puede verse tan temprano como en agosto y tan tarde como en junio. Además, está ampliamente distribuida en ese periodo y puede verse desde bosques secos costeros hasta bosques húmedos en la montaña alta. Es común en áreas urbanas de San Juan, Bayamón y probablemente el resto de la isla.

El individuo que vi en mi patio está ya casi listo para marcharse. Estaba activo, moviéndose de una rama a otra, alimentándose constantemente y emitiendo su «chip» característico. En ocasiones hasta cantaba, emitiendo un «ziiiiiiiiiiii-tsup» particular, nuevo y extraño para el bosque donde se encontraba. Y es que ese canto, la busqueda constante de alimento y su vistoso plumaje reflejan lo que será su realidad por los próximos meses. La realidad de que sus territorios de anidaje se encuentran desde el sur y sureste de los Estados Unidos hasta los Grandes Lagos y el sureste de Canadá. Hacia allá se dirigen ya miles de individuos de ésta y otras especies en búsqueda de pareja y la oportunidad de reproducirse. Hacia esas tierras emprenderá el vuelo en cualquier momento ese individuo, que como tantas otras aves migratorias, pasaron junto a nosotros la navidad y el comienzo de la primavera. La distancia mínima que viajará será de 1,400 millas. Luego de verano regresará y enriquecerá con su presencia nuestra biodiversidad una vez más.

¿Aracnofilia?

Por Héctor

El domingo pasado, mientras veía ocioso ESPN en la sala de mi casa, mi hermano -que acababa de llegar- me llamó porque entrando se encontró con un visitante inesperado en la marquesina: una tarántula o «araña pelúa». Y no es que le tenga miedo a las arañas. Es que después de 24 años viviendo conmigo sabe que estoy interesado en todo lo que vuela, lo que camina en cuatro patas, y hasta lo que corre en ocho. A continuación algunas fotos de nuestro nuevo huésped y algo de información.

Tarántula

En Puerto Rico hay varias especies de tarántulas, un grupo de arañas que incluye algunas de las especies más grandes del mundo. Cuando hablamos de que son grandes, bastará decir que algunas pueden alcanzar el tamaño de una mano humana extendida. En Puerto Rico, sin embargo, sólo crecen algunos centímetros. La especie que visitó nuestra casa parece ser Cyrtopholis portoricae, común en la montañas.

Araña pelúa

Esta especie es un depredador nocturno que vive en agujeros que ella misma construye en el suelo. Durante la noche espera a su presa en la entrada y luego de embestirla, la mata inyectándole veneno. Si no eres un insecto o un vertebrado pequeño, no tienes por qué preocuparte.

Este individuo, contrario a lo que pensé originalmente, es un macho en etapa reproductiva. Al alcanzar madurez sexual, estos se mueven grandes distancias en búsqueda de hembras y una oportunidad para reproducirse antes de morir. Así es, este macho no se refugiaba de la lluvia que caía afuera ni entró a mi casa por casualidad (como originalmente creí y escribí aquí), sino que estaba buscando una oportunidad para perpetuarse através de sus genes, su última gesta. Muchas gracias a Manuel por instruirme en este asunto… para más información vean el comentario que dejó abajo.

Cyrtopholis portoricae

Las arañas, así como otros invertebrados, son parte de nuestra biodiversidad. Son piezas claves de un ecosistema complejo que depende de ellas para conservar su delicado balance. No hay por qué temerles, odiarlas, querer erradicarlas ni mucho menos. Son animales fascinantes. Sólo hay que mirarlas con detenimiento. Observarlas con la curiosidad de un niño y no el prejuicio con que a veces recibimos lo que no conocemos.

Más fotos de arañas de Puerto Rico aquí.

¿Has visto una araña pelúa? Recuerda que puedes registrarte en iNaturalist y añadir tu observación a nuestro proyecto.

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