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El karso de Puerto Rico

Como parte de su tercera edición Verde de marzo-abril 2010, el periódico Diálogo de la Universidad de Puerto Rico publicó una serie de artículos sobre el recurso agua en Puerto Rico, los sistemas naturales que lo proveen, sus amenazas y la lucha por su conservación. Entre los sistemas naturales más importantes para el ser humano por ser un proveedor importantísimo de «agua dulce» en la isla, se encuentra el karso. Este sistema, formado por la disolución de roca caliza  que a su vez es el producto de la deposición y solidificación de restos de animales marinos por millones de años, nutre los acuíferos más grandes e importantes de la isla. El agua que discurre por estos sistemas, en principio resultado de la lluvia que percola la roca, es de vital importancia para cientas de miles de personas que se aprovechan de ese recurso. Incluyo abajo algunos servicios del karso reseñados por Karisa I. Cruz Rosado en su artículo: La batalla del Karso, publicado en el periódico. La edición Verde de Diálogo puede accederse en internet de forma gratuita aquí. Mis felicitaciones a todos los que participaron en la edición por un trabajo excelente. Las foto que incluyo en esta entrada fueron tomadas por Alberto López (©).

Servicios del Karso de Puerto Rico:

  1. De su subsuelo se extraen actualmente alrededor de 52 millones de galones de agua para consumo, aunque su capacidad de producción puede llegar hasta 200 millonesde galones diarios, de acuerdo al Plan Integral de Agua de abril de 2008.
  2. Provee la principal fuente de agua para gran parte de la industria farmacéutica de la zona norte y muchas vaquerías del país.
  3. Contiene el mayor número de especies de árboles por unidad de área en Puerto Rico.
  4. Alberga una de las mayores y diversas poblaciones de aves en la isla, aún más que la reportada en el Yunque
  5. Es el hogar de un sinnúmero de especies en peligro de extinción, entre las que figuran el Guabairo de Puerto Rico, el Sapo Concho, el Coquí Llanero, la Cotorra Puertorriqueña y la Boa Puertorriqueña. Todas las mencionadas son endémicas, es decir, no ocurren en ninguna otra parte del mundo.
  6. Contiene el sistema más largo y complejo de cuevas y paisajes subterráneos de Puerto Rico, entre los que se destaca el Río Encantado.
  7. Alberga una parte significativa de plantas designadas como vulnerables o en peligro de extinción, como el Palo de Rosa y el Matabuey.
  8. En sus cuevas viven las poblaciones más abundantes de murciélagos.
  9. Sus bosques húmedos poseen uno de los paisajes más espectaculares del Caribe, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS en inglés.)
  10. Contiene los mayores depósitos paleontológicos, así como los fósiles de flora y fauna más importantes de la isla

La mayor parte de la información obtenida por los reporteros de Diálogo proviene de los Ciudadanos del Karso, una organización no gubernamental sin fines de lucro dedicada a la protección y conservación de los recursos naturales del karso puertorriqueño.

Un corredor no ecológico en el noreste

Por Héctor

En días recientes la prensa del país publico un mapa interno de la Junta de Planificación que muestra cómo quedaría configurada la nueva reserva del Corredor Ecológico del Noreste según propuesta por el gobierno actual.  Aquí la incluyo, para que sean ustedes los juzgadores de la decisión.

 

Es evidente que las actuaciones de este gobierno responden a una visión de país que ubica la explotación de la tierra por los particulares como valor supremo. El gobierno parece querer decirnos -con sus memos internos y su silencio- que ni nosotros ni las futuras generaciones tenemos derecho a disfrutar de esa área de tan extraordinario valor natural. Me uno a aquellos que reclaman un desarrollo sostenible, ecológico y económico de ese lugar tan mágico. El disfrute del Corredor como reserva íntegra, de sus playas, bosques, humedales y demás ecosistemas, nos corresponde a todos y todas.

El primer paso

Por Héctor

Llevo ya algún tiempo – días que se convirtieron en semanas, semanas que se convirtieron en meses – pensando cómo sería este espacio y qué escribiría en él. Hoy, he decidido dejar de complicarme y empezar. Después de todo, de nada sirve el teorizar si no se pretende actuar, o más aún, si no se actúa. Espero que esta sea la primera de varias reflexiones que giren en torno al mundo natural puertorriqueño: su flora, su fauna, sus ecosistemas, sus espacios verdes, sus bosques secos, húmedos, urbanos y montanos. Biodiversidad es diversidad biológica, es lo vivo que ocurre en un lugar particular. Puerto Rico es esta isla de «100 por 35» millas que emergió del océano  y se encuentra en el Caribe Insular. Es la menor de las Antillas y la más al este. En este espacio nos ocuparemos de la diversidad biológica y no biológica -no viva en el sentido estricto- puertorriqueña. Ahí donde nace el verde de nuestros paisajes,  el sonido de nuestras noches y tantas otras cosas…

Ascia monuste en flor de Amapola

La foto anterior fue tomada en la Isla Caja de Muertos, una pequeña isla 4.8 millas náuticas al sur de la costa ponceña que forma parte de la reserva natural que lleva el mismo nombre. Tuve la oportunidad de visitarla en noviembre de 2008 por la invitación que me hicieran Ana V. Longo y Alberto L. López, dos amigos que comparten la misma pasión por la naturaleza que me motiva a escribir estas líneas. A continuación muestro algunas fotos de mi visita a la isla así como información obtenida en la página electrónica del Departamento de Recursos Naturales, agencia que tiene a cargo el manejo de la reserva.

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El nombre de esta isla se adjudica al hecho de que desde algunos puntos del área sur su forma se asemeja a la de un cuerpo acostado sobre el agua.

Isla Caja de Muertos

Otrora refugio de Ramón Emeterio Betances y Segundo Ruíz Belvis, escondite de piratas, antiguo hogar de nativos caribeños y cimiento de un faro que tiene ya más de dos siglos, Caja de Muertos es además un lugar con gran valor natural. Esta reserva cuenta con diversos ecosistemas: playas de arena, costas rocosas, manglares, bosques secos, cuevas y arrecifes de coral. Es además hábitat para elementos importantes de la flora y la fauna puertorriqueña, dentro de los cuales se encuentran especies endémicas y en peligro de extinción.

El día de nuestra visita hubo varios episodios de lluvias fuertes y el cielo permaneció nublado, un panorama extraño en una isla dominada por el tiempo seco la mayor parte del año.

Llegando a la isla

Luego de compartir en el área de gacebos y de escondernos de la lluvia que caía sin dar indicios de detenerse, nos enfrascamos en una caminata de unos 20-25 minutos a través de una vereda que, entre cactos y vegetación espinosa, conduce al faro.

Faro

Vista desde el faro

En esta caminata – además de especies de flora que en su mayoría no conozco – tuvimos la oportunidad de observar componentes de la fauna que también se encuentran en la isla grande como el Zorzal Pardo y la Tórtola (Cardosantera), así como lagartijos e invertebrados. En la isla también pudimos observar aves asociadas a las costas y aguas oceánicas, como el Pelícano Pardo, el Rabijunco y la Boba Parda. Hay otras especies que según el DRNA están presentes en en la isla pero que no tuvimos la oportunidad de observar durante nuestra visita, como por ejemplo la Siguana Común, la Siguana de Rabo Azul y la Culebra Corredora, así como tortugas marinas y otras especies de aves. El único grupo de vertebrados presente en la isla grande que no está representado en Caja de Muertos son los anfibios, que por la salinidad del aire y el clima xerofítico han sido incapaces de colonizarla. A pesar de toda esta diversidad de vertebrados, son los invertebrados, y especialmente las mariposas, el elemento de la fauna más característico y abundante de la isla.

Agraulis vanillae

Las riquezas naturales que esconde esta isla conservan su integridad por la protección que le ha brindado el del gobierno de Puerto Rico. En la misma no se permiten más de de 300-325 personas a la vez, sólo está permitido caminar por las veredas, hay un límite al número de botes que pueden anclarse en sus aguas y, como en el resto de la isla, se penaliza el arrojar basura.

La preservación de este valiosísimo recurso natural comprendido por la Reserva Natural Isla Caja de Muertos es responsabilidad de todos los puertorriqueños. Esa responsabilidad que quizá no es otra cosa que el velar qué hacer, o qué no hacer, para conservarla. El primer paso para conservarla es, por otro lado, conocerla. Caja de Muertos está llena de vida. Sus playas de arenas blancas, bosques y todas las riquezas que estos esconden están esperando. Visítala.

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