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Semana de Conservación del Manatí Caribeño

07/09/2014
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Hoy da comienzo en Puerto Rico, Belice, Brasil, Colombia, México y Perú la Semana de Conservación del Manatí Caribeño. Celebremos la existencia e historia natural de este extraordinario mamífero marino aprendiendo más sobre él. Les incluyo el afiche conmemorativo de este evento, así como información sobre esta especie en peligro de extinción provista por el Centro de Conservación de Manatíes de Puerto Rico.

¿Qué es un manatí?

El manatí es un mamífero marino que habita las costas y en las desembocaduras de los ríos. Es de color gris y su cuerpo es grande y cilíndrico. Tiene su cola aplanada en forma de cuchara. Sus dos aletas son brazos cortos y manos con tres o cuatro uñas. El manatí posee pelos muy esparcidos a través de todo su cuerpo. De adulto puede llegar a medir un poco más de 3 metros (11 pies) de largo y pesar cerca de 500 kilogramos (1,100 libras).

Respira aire a través de sus pulmones y puede permanecer sumergido por 20 minutos, aunque por lo regular sube a la superficie cada dos o tres minutos. Cuando se sumerge, las dos narinas de su trompa, se cierran para evitar que entre agua.

El manatí es completamente herbívoro o vegetariano. Su alimento principal son las hierbas marinas y plantas acuáticas que crecen cerca de la costa en áreas llanas o en la desembocadura del río. Consume en plantas casi el 7% de su peso al día. El manatí necesita tomar agua dulce frecuentemente, lo cual lo hace en las desembocaduras del río o en la superficie del mar cuando llueve mucho.

Es solitario, excepto por la hembra con su cría. Cuando se ve en grupo, éste es de reproducción (una hembra y varios machos). Luego de alcanzar la madurez sexual, la hembra puede parir una cría cada dos o tres años. El período de gestación es de 13 meses. Al nacer, la cría mide aproximadamente un metro (un poco más de tres pies) y pesa unos 30 kilogramos (66 libras). Durante los dos primeros años, la madre amamanta con leche a su cría con sus tetas localizadas debajo de las axilas.

Su nombre científico es Trichechus manatus y su nombre común es manatí caribeño.

¿Dónde se encuentra?

En Puerto Rico el manatí es más abundante en las costas este y sur, especialmente en Fajardo y Ceiba y en la bahía de Jobos en Guayama y Salinas. También se encuentran en la costa noroeste y suroeste de Vieques, la Bahía de Guayanilla, la Parguera en Lajas, Joyuda y bahía Sucia en Cabo Rojo, y en la desembocadura del río Guanajibo en Mayagüez. En la costa norte no es tan abundante como en el sur. Sin embargo, se ha observado desde Mar Chiquita en Manatí hasta Fajardo y en el noroeste en Isabela y Aguadilla. Es muy raro verlo en la costa oeste entre Añasco y Aguada y en las islas de Culebra y Caja de Muertos. Más raro aún es avistarlo entre Quebradillas y Barceloneta en la costa norte. Sólo hay un avistamiento en la isla de Mona y nunca se ha informado de ellos en la isla de Desecheo.

¿Por qué está en peligro de extinción?

El manatí no posee ningún enemigo natural. Aún así existen factores que lo amenazan, incluyendo la cacería para el consumo de su carne, redes de pesca y basura desechada en el agua, impactos por lanchas y motoras acuáticas (“jet skis”) conducidas a gran velocidad, contaminación de las aguas y pérdida del hábitat al construir en las costas sin una debida planificación. Éstos, sumados a su lenta reproducción, contribuyeron a incluirlo en la lista de especies en peligro de extinción.

Hoy, su amenaza mayor en Puerto Rico es por choques con embarcaciones acuáticas.

¿Cómo el gobierno lo ayuda?

Los gobiernos de Puerto Rico y de los Estados Unidos han protegido al manatí a través de leyes y reglamentos. Estas leyes prohíben estrictamente la caza y cualquier otra acción que ponga en peligro la vida de un manatí. La infracción de estas leyes conlleva una multa y hasta ir a la cárcel.

En el 2013, el gobierno de Puerto Rico designó al manatí caribeño como el mamífero nacional de la isla, estableciendo así como política pública la prioridad de velar asertivamente y celosamente por su protección y propiciar, alentar y apoyar aquellas medidas que aseguren su conservación alrededor del archipiélago de Puerto Rico. De forma paralela, el gobierno también estableció  el 7 de septiembre de cada año como el “Día de la Conservación del Manatí Caribeño en Puerto Rico,” a los fines de educar, promover y alentar la protección y conservación de esta especie en peligro de extinción.

¿Cómo ayudan los científicos?

El manatí ha sido estudiado en Puerto Rico desde el 1976 mediante censos alrededor de la isla para estimar su población. La misma se estima en unos 700 individuos. Para complementar estos estudios, desde el 1992 se le colocan radiotransmisores a manatíes. El transmisor, ajustado a una correa alrededor de la cola, emite una señal a un satélite varias veces al día, la cual deja saber a los biólogos las áreas que el manatí frecuenta, sus patrón de movimiento y hábitos de actividad. Recientemente, los estudios del manatí se han concentrado en la variabilidad genética y la salud de la población.

El Centro de Conservación de Manatíes de Puerto Rico se dedica al estudio y protección del manatí. En consorcio, la Red Caribeña de Varamientos y la Universidad Interamericana de Puerto Rico en Bayamón llevan a cabo investigaciones científicas, incluyendo el rescate y rehabilitación de aquellos huérfanos, enfermos o heridos. Luego de recibir atención veterinaria y recobrar su salud, el manatí es liberado al mar. A su vez, el Centro elabora una activa campaña educativa para su conservación.

Cinco datos curiosos sobre el caño Tiburones

10/04/2014

Les comparto un artículo publicado hoy en la versión electrónica de El Nuevo Día sobre el Caño Tiburones.

Vista aérea del Caño Tiburones.

Vista aérea del Caño Tiburones. Foto:  © David González, 2011 (publicada en flickr)

ARECIBO- Considerado único en su clase en Puerto Rico y el Caribe, el Caño Tiburones, ubicado en este municipio, ha fascinado a grandes y chicos desde la época de la colonización española tanto, por su riqueza ecológica como por las oportunidades recreativas que ofrece.

Más aún, a mediados de siglo pasado, muchas áreas de humedales -como el caño Tiburones- fueron drenadas para dar paso a la agricultura y la ganadería. Sin embargo, esta operación resultaba muy costosa y los cultivos no permitían recuperar la inversión.

Fue así como en 1998, tras la designación de parte del caño como reserva natural, que la política pública cambio para fomentar su reinundación, es decir, devolverlo a su estado natural.

A continuación, cinco detalles curiosos del caño Tiburones:

1) Está ubicado entre Arecibo y Barceloneta, en la región del karso del norte, y se alimenta tanto de aguas superficiales como subterráneas.

2) Como hasta 1998 era un área utilizada con fines agrícolas y ganaderos, en los canales que hoy cubre el agua se observan vestigios de cemento y puentes por los que alguna vez pasaron autos.

3) Aunque el caño lo integran alrededor de 7,000 cuerdas, solo 3,425 están designadas como reserva natural y bajo la tutela del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales. Las demás están en manos de la Autoridad de Tierras.

4) Es hábitat de al menos 125 especies de aves nativas y migratorias, entre estas la gallareta, el pato chorizo, la tigua y la chiriría.

5) Las actividades de pesca y kayak están permitidas en las aguas del caño.

Actualmente, las autoridades ambientales y la Legislatura investigan una sospecha de contaminación en el caño Tiburones supuestamente relacionada a que los jugos de la basura (lixiviados) del vertedero de Arecibo están llegando al área.

Para ver las fotos publicadas por El Nuevo Día, presiona aquí.

 

¿Cómo nacen los coquíes?

31/03/2014

Les dejo por aquí un video dirigido por el biólogo Billy Santiago, del grupo de Facebook  Salvemos los coquíes, que muestra el proceso cómo  “nacen” (eclosionan) los coquíes. Excelente!

 

 

Para conocer más sobre el Coquí Común y las demás especies de coquíes de Puerto Rico, recuerda visitar la página de Proyecto Coquí.

DRNA deniega franquicia a Energy Answers para incinerador de Arecibo

13/02/2014

Les comparto una nota que  fue publicada esta semana en el diario Metro. Estas son excelentes noticias para todas las personas que atesoramos el Caño Tiburones por su extraordinario valor ecológico, recreativo y estético y su gran potencial de desarrollo económico en armonía con la protección sus recursos naturales.

Gallareta Púrpura

La Gallareta Púrpura (Porphyrio martinica) es una de las cientos de especies de aves que residen en el Caño Tiburones. Foto por Alberto López  ©

El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) denegó una solicitud de franquicia de agua solicitada por Energy Answers Arecibo LLC (EA) para suplirse del caño Tiburones en su proyecto de un incinerador para la zona.

La evaluación efectuada para tomar esta decisión se basó en un análisis de las prácticas de operación del sistema de bombas de la estación conocida como El Vigía, que bombea agua desde el caño Tiburones hacia un canal de salida al mar y de donde se alimentaría la extracción de agua propuesta por EA.

El proceso de bombeo y extracción de agua del caño Tiburones se establece para dos propósitos principales, señaló la agencia: primero, asegurar la vida y la propiedad de las comunidades y los terrenos agrícolas adyacentes al caño Tiburones reduciendo los niveles de inundabilidad y, segundo, asegurar la integridad ecológica de los sistemas de humedales de la Reserva Natural Caño Tiburones.

Energy Answer presentó una propuesta para el uso de agua salobre con un promedio de 2.1 millones de galones diarios para uso en la torre de enfriamiento y producción de vapor en las calderas de este proyecto industrial.

La solicitud de franquicia de agua que presentó la empresa consideraba utilizar lo que identificaba como un excedente de agua de la descarga de la estación El Vigía.

“Al revisar el funcionamiento de la estación de bomba en un cuadro de un año natural se documentó que no se puede comprometer el caudal de agua solicitado para este lugar, inclusive la estación de bomba ha permanecido sin operar por semanas sin extraer agua”, señaló el DRNA en una comunicación escrita.

La agencia agrega que, por consiguiente, “considerar una extracción diaria de 2.1 millones de galones podría menoscabar las condiciones naturales necesarias para las funciones y producción de los servicios ambientales de la Reserva Natural Caño Tiburones”.

El análisis documentó que existen periodos en el año en el que no se cuenta con el excedente considerado en la solicitud y establecer una extracción de agua en estos periodos afectaría las condiciones de la Reserva Natural.

En la actualidad existe una impugnación de esta denegatoria por EA, que será atendida por el proceso administrativo de la agencia.

Por otro lado, la compañía Energy Answers calificó el como “cuestionable” el cambio del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) para utilizar agua del Caño Tiburones en Arecibo.

“En este momento en que Puerto Rico hace grandes esfuerzos para alentar la inversión, incentivar la economía y crear empleos, la determinación del DRNA nos toma por sorpresa porque tenemos un acuerdo firmado por la agencia para esta franquicia. La decisión de anular un acuerdo válido socava las gestiones hechas por el Ejecutivo para mover al País hacia adelante” expresó Mark J. Green, Vice-Presidente de Energy Answers en declaraciones escritas.

Según expuso Green, la determinación de la agencia es cuestionable debido a las múltiples irregularidades que incluyen las siguientes: 1) la compañía nunca fue notificada de la existencia de un proceso de revisión ni participó  en el mismo, 2) el DRNA sostiene que los datos que sometió la compañía difieren de sus datos pero, no ofreció la oportunidad a la empresa de revisar y aclarar estos y 3) todo lo anterior ocurrió mientras la compañía estaba realizando esfuerzos con la agencia por un periodo de siete meses para coordinar una visita de campo y discutir todos los detalles y aspectos de cómo el programa funcionaría y protegería al Caño.

De otra parte, el biólogo y asesor ambiental de Energy Answers, Javier Vélez Arocho, agregó que “la conclusión de la agencia no discute el hecho de que todos los días millones de galones de agua salen de esa reserva con o sin el funcionamiento del sistema de bombas. El agua que utilizará Energy Answers es parte de esa agua en exceso”.

El lunes varias organizaciones que se oponen a la construcción de la incineradora en Arecibo exhortaron a Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) que mantenga el rechazo a la solicitud hecha por la empresa Energy Answers para extraer agua del Caño Tiburones.

“Inclusive la estación de bomba ha permanecido sin operar por semanas sin extraer agua.  Por consiguiente, considerar una extracción diaria de 2.1 millones de galones podría menoscabar las condiciones naturales necesarias para las funciones y producción de los servicios ambientales de la Reserva Natural Caño Tiburones.  El análisis documentó que existen periodos en el año en el que no se cuenta con el excedente considerado en la solicitud y establecer una extracción de agua en estos periodos afectaría las condiciones de la Reserva Natural”, mencionó Guerrero en comunicado de prensa.

Laguna del Condado ya es una reserva estuarina

19/12/2013
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La siguiente noticia fue publicada por Noticel el 16 de diciembre de 2013.

El Programa del Estuario de la Bahía de San Juan (PEBSJ) presentó el lunes la Reserva Estuarina de la Laguna del Condado, primera reserva estuarina reconocida por el Gobierno local y una de las pocas en su clase en el corazón de una capital del Caribe.

Designada por la Ley 112 de 2013, la Reserva permite la restauración y la conservación de la Laguna, en armonía con su potencial turístico y recreativo.

Esos objetivos se deben lograr por medio de una Comisión de Comanejo, con la colaboración de el PEBSJ, la empresa privada (hoteles y restaurantes aledaños), vecinos de Alto del Cabro, Condado, Miramar y Santurce, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales y el Municipio de San Juan.

La presentación de la Reserva Estuarina se llevó a cabo en una conferencia de prensa en el hotel Condado Plaza, con la participación de la secretaria del DRNA, Carmen Guerrero; los senadores José Nadal Power y Ramón Luis Nieves; y la presidenta de la Junta de Calidad Ambiental, Laura Vélez.

“Por primera vez contamos con una ley que respalda nuestros esfuerzos de conservar la Laguna del Condado, con un Plan de Manejo democrático y participativo multisectorial”, dijo el doctor Laureano, director ejecutivo del PEBSJ. “Nuestra organización sin fines de lucro estará trabajando en la Reserva para que su protección se implemente de forma inclusiva”.

La Reserva Estuarina conlleva un nuevo escenario en la Laguna del Condado: puesta en marcha de una Comisión de Co-manejo participativo, entre organizaciones de Gobierno, sin fines de lucro, vecinos y empresas privadas; creación de un Plan de Manejo para su restauración y protección, en armonía con su potencial turístico y recreativo; prohibición de embarcaciones de motor; prohibición de pesca y de captura de especies; iniciativas educativas sobre la conservación del manatí antillano; e iniciativas para prevenir la contaminación con escorrentías pluviales

La Laguna del Condado, con un área de 101.85 cuerdas, es el cuerpo de agua con mayor diversidad de flora y fauna del Estuario. Todos los ecosistemas tropicales están representados allí: manglares, praderas de yerbas marinas, playas arenosas y arrecifes de coral. Cuenta con especies amenazadas y en peligro de extinción como el manatí antillano.

Entre sus desafíos se encuentra el corte de árboles en sus márgenes, la entrada ilegal de embarcaciones de motor y las descargas de contaminantes por escorrentías.

 

Joya abandonada en la montaña

09/11/2013

La siguiente noticia fue escrita por Aurora Rivera Arguinzoni y publicada hoy en la versión electrónica de El Nuevo Día. La misma nos habla de Reserva Natural del Cerro Las Planadas y la falta de acción por parte del Gobierno de Puerto Rico para protegerla. Esta área ecológicamente valiosa se encuentra entre los municipios de Cayey y Salinas, y fue designada como reserva natural en el año 2007. Desde entonces (ya han pasado casi siete años desde su aprobación), el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales y la Junta de Planificación no han llevado acabo las acciones que les exige la ley para delimitarla y conservarla. Sin embargo, la actual Secretaria del DRNA ha afirmado su compromiso de cumplir con la ley y proteger este valiosísimo recurso natural, todo ello en conjunto con las comunidades del sector.

Firme el Compromiso del DRNA de Proteger el Cerro Las Planadas en Cayey y Salinas como Reserva Natural

Foto: DRNA

En la Sierra de Cayey, en torno a los márgenes del río superficial más importante de la zona, el río Lapas, y en jurisdicción compartida entre Cayey y Salinas, existe una reserva natural desconocida incluso para muchos vecinos de estos pueblos.

En sus más de 2,000 cuerdas de extensión tiene dos ecosistemas marcadamente distintos e infinidad de riquezas naturales, históricas y culturales, algunas por descubrir.

“En la parte norte (en Cayey) podemos ver bosques de palma de sierra y en el área de Salinas bosques donde predomina la vegetación espinosa y cactus, porque es un área árida”, describió Pablo Martínez, líder comunitario de Cayey.

Martínez residió los primeros 17 años de su vida en el lado norte del bosque. Hace más de una década convocó a vecinos para formar el comité Ciudadanos en Defensa del Cerro Planas y Áreas Adyacentes para proteger la zona natural. El deseo de ver esos tesoros preservados movió al grupo a impulsar la aprobación de la Ley 192 del año 2007, que declaró Reserva Natural el Cerro Las Planadas y la zona comprendida por los barrios Lapa, Pasto Viejo y Cercadillo de Cayey, así como el sector La Yeyesa del barrio Lapa de Salinas.

Pero a seis años de su aprobación, los objetivos de esta ley aún no se han cumplido. Recientemente, la propia secretaria del DRNA, Carmen Guerrero, reconoció la violación de ley.

“Después de años de inacción gubernamental desde que se aprobó la ley para proteger estos terrenos en el año 2007, el Departamento ha retomado la agenda de trabajo necesaria para delimitar los terrenos que integrarán esta Reserva Natural y diseñar un Plan de Manejo y Conservación en conjunto con los municipios de Cayey y Salinas y, sobre todo, con los grupos comunitarios”, expresó Guerrero.

Especies sin descubrir

Foto: DRNA

Martínez señaló que en la reserva se ha encontrado evidencia de al menos tres asentamientos indígenas. Asimismo, aseguró que en la zona hay unas 300 terrazas agrícolas con características poco vistas en Puerto Rico, y restos de varias comunidades de campesinos que vivieron allí hasta los años 70, cuando fueron desplazadas por la falta de carreteras, de servicios básicos o por expropiaciones para construir el expreso entre San Juan y Ponce.

“Es un hábitat importante para especies endémicas, como la boa y la Alsophis portorricensis (cobra nativa que caza y mata con veneno que para el humano no es letal), además 33 especies de aves, incluyendo 12 endémicas de Puerto Rico. Encontramos una diversidad de flora y fauna increíble, porque en esa transición de ecosistemas los árboles y las especies de plantas se van adaptando a diferentes climas. De hecho, todavía no hemos determinado cuántas especies de plantas hay, pero calculamos como de 400 a 500 especies de plantas y árboles diferentes”, detalló el líder comunitario.

Por lo pronto, lo más que le preocupa a los vecinos son los saqueos de yacimientos arqueológicos. “Si hay algo importante que hacer (ahora) sería darle seguimiento con los Vigilantes del DRNA”, señaló Martínez.

Vicente Quevedo, botánico y secretario auxiliar de planificación del DRNA, indicó que el cuerpo técnico de la agencia y personal de la Junta de Planificación han estado realizando inspecciones de campo y reuniéndose con líderes comunitarios desde el 2008 para determinar cuáles deben ser los límites de la reserva.

Indicó que se requiere consultar también con el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) para incluir los restos de asentamientos indígenas y de comunidades hasta mediados del siglo pasado.

“Falta la adopción de los límites formales por la Junta de Planificación, empezar a trabajar el plan de manejo, establecer si va a ser bajo un enfoque de comanejo, qué participación tendrán los líderes comunitarios en ese comanejo. Si se va a estructurar a base de una junta de comanejo, cómo llevar a cabo y bajo qué modelo de manejo se van a correr los proceso de protección de los terrenos prospectivamente”, anticipó Quevedo.

El Área de Planificación Especial del Carso

09/10/2013

El Carso Norteño. Foto por Alberto López.

La siguiente noticia fue escrita por Nelson Gabriel Berríos y publicada en El Nuevo Día en la sección de Construcción el 5 de octubre de 2013.

A partir de diciembre de este año entrará en vigor el Plan y Reglamento del Área de Planificación Especial del Carso (Prapec) que regulará la construcción y actividades en las zonas calizas y restringidas de gran valor ecológico.

Las implicaciones de este nuevo plan, que se ha estado preparando desde 1999 y se retrasó por 14 años hasta culminar ahora, son múltiples en términos ambientales y para la industria de la construcción, entre otros negocios. Por ello, la Junta de Planificación estuvo realizando vistas públicas en septiembre en Guayanilla y Arecibo y extendió hasta el 26 de octubre el periodo para que ciudadanos y grupos expongan su sentir sobre el plan.

“Casi el 10% de Puerto Rico (un 9.7%) es un carso restrictivo, en el sentido de que es de gran valor ecológico y hay que protegerlo”, explicó el presidente de la Junta de Planificación (JP) Luis García Pelatti.

Hay tres grandes zonas de carso en Puerto Rico: el carso del norte (que es continuo desde Aguadilla hasta Las Picúas, en Río Grande), el carso del sur y el carso del centro. Estos últimos son dos zonas dispersas en varios municipios. En el Plan, se identifica el 9.7% del terreno en que no se puede construir como APE –RC (Área de Planificación Especial Restringida Cársica) y una zona mayor que llega a un 28.8% de Puerto Rico como APE-ZC (Área de Planificación Especial Zona Cársica), donde se puede construir pero hay que notificarle ahora del proyecto al Departamento de Recursos Naturales. Esto produjo alguna inquietud en constructores y se han estado reuniendo con JP para aclarar dudas.

Tanto la JP como el Departamento de Recursos Naturales (DRNA) se dieron a la tarea de culminar este plan, luego de tanta demora que hasta llegó a tribunales cuando en el 2005 el grupo Ciudadanos del Carso demandaran a sus agencias y a la entonces Administración de Reglamentos y Permisos (ARPE) por no cumplir la Ley del Carso de 1999. Se reclamaba proteger estos terrenos por su valor ecológico, vinculado a los acuíferos del país, por su valor ecológico pues incluyen zonas de piedras únicas en el mundo y para el disfrute de la naturaleza.

“El carso tiene un valor por ser un poco la esponja de los acuíferos del norte. Pero tiene un valor también porque la condición de roca bastante inaccesible hace que flora y fauna estén presentes”, explicó García Pelatti.

“No es posible construir todo Puerto Rico. Eso no es posible. Pero el conservar terrenos naturales como el carso también tiene un elemento económico desde el punto de vista del turismo. En el carso está el radiotelescopio, en el carso es que están las cuevas de Camuy, el río escondido de Florida. Los mogotes del norte de Puerto Rico son comparables al sureste asiático, en Vietnam. Igual que tenemos El Yunque esos mogotes podrían ser un elemento turístico que no lo hemos explotado”, comentó García Pelatti.

El peligro de construir en el carso

En cuanto a las restricciones del plan, el presidente de la JP planteó la importancia de cumplir la Ley enmarcado en el reciente caso del derrumbe de un mogote en la urbanización Villa España de Bayamón.

“Hay un elemento de riesgo. El carso no es un lugar para construirse, está lleno de sumideros. Son terrenos inestables por su propia naturaleza. Por lo tanto es un peligro construir ahí. El caso más reciente es el mogote Santa Ana en Villa España. Ese mogote va a estar incluido dentro de los terrenos que estamos protegiendo”, comentó.

De hecho, la JP está preparando un estudio sobre el caso de derrumbe de la Calle Zaragosa aledaña a la urbanización Villa España. A base de fotos históricas van comparando por décadas los trabajos en ese lugar pues los permisos originales en los años de 1970 no incluían la calle Zaragosa. Fue en el 1981 que se inició la otra construcción y está por determinarse si fue en ARPE que se aprobaron. “Esa calle nunca se debió construir pues se terminó impactando la base del mogote”, planteó García Pelatti.

El haber aprobado ese permiso en zona cársica se estima que ahora puede costarle al pueblo de Puerto Rico al menos $3.4 millones por la construcción de un muro para proteger el lugar y por la compensación que habría que darles por sus casas a las víctimas del derrumbe, indicó García Pelatti.

La implantación de este plan del carso es una de las prioridades de la JP antes de fin de año, luego que se incorporen algunas enmiendas sugeridas por la ciudadanía. Luego de esto, informó García Pelatti, se concentrará en ompletar el Plan de uso de terrenos, que espera esté listo para febrero de 2014. Simultáneamente estará trabajando en una nueva Ley de Planificación para Puerto Rico, que se propone culminar para mayo del próximo año.

En busca de mayor eficienciencia

El gobierno no pretende obstruir la industria de la construcción con el nuevo Plan del Carso, como han planteado algunos sectores preocupados por las implicaciones del mismo, aseguró el presidente de la Junta de Planificación (JP), Luis García Pelatti.

Con el propósito de aclarar dudas, García Pelatti se ha estado reuniendo con diferentes organizaciones profesionales, como el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico, la Asociación de Constructores de Hogares, la Asociación de Contratistas Generales y algunos alcaldes, como los de Ciales y Morovis, quienes también solicitaron explicaciones.

“Han expresado unas dudas en la manera que se están interpretando unas cosas, de si esto va a requerir unos permisos adicionales del Departamento de Recursos Naturales, DRNA. También hay unas dudas sobre la capacidad del DRNA para trabajar esto. Se siente que puede haber una lentitud en los procesos”, comentó el presidente de la JP.

García Pelatti les ha estado aclarando a los desarrolladores que el DRNA no va a emitir un permiso más, en su ya complicada lista de permisos gubernamentales y estudios ambientales que se les requiere para poder realizar un proyecto de construcción.

“No se les va a requerir unos permisos, solo una notificación, que sea bastante automática. Tú radicaste la notificación en el sistema, no se requiere la aprobación de la secretaria. Los proyectos no se detienen”, explicó. Esto es en los casos de construcción en el Área de Planificación Especial Zona Cársica (APE-ZC), que era el área de hasta un 28% de los terrenos de la Isla, en los que los constructores tenían preocupación de que se paralizara la construcción, pues se trata de la mayoría de los terrenos del norte del país.

En el caso del 9.7% de terrenos que caen en el Área de Planificación especial Restringida Cársica (APE-RC) no se permitirá construcción alguna pues se trata de zona caliza, en la que es peligroso construir y en estos los constructores no tienen inconveniente, pues no interesan construcciones allí.

Algunos de los grupos consultados someterán unas recomendaciones a la JP, para enmendar y clarificar el lenguaje del plan. García Pelatti espera llegar a acuerdos con ellos. También los constructores presentaron objeciones a que se sigan construyendo proyectos con pozos sépticos. García Pelatti comentó que todos reconocen que hay mucha construcción informal que no cumple con los permisos.

“Al ser informal, se nos está escapando. Aquí lo que tenemos que ser es más eficiente para ver cómo controlamos las construcciones que no tienen permisos”, planteó.

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